El mercado de fichajes empieza a agitarse con movimientos de gran impacto, y uno de ellos amenaza directamente los planes del Barça. Y es que Julián Álvarez, considerado en los despachos azulgranas como una pieza ideal para reforzar la delantera, vuelve a situarse en el centro de la escena y no para bien en cuanto a los intereses culés. La irrupción del Arsenal, con una propuesta que rondaría los 105 millones de euros, altera por completo el equilibrio de la operación y complica seriamente cualquier aspiración culé.

En el Barça, el delantero argentino encajaba perfectamente en su idea de juego. Se trata de un perfil versátil, con capacidad de trabajo, movilidad y muy buen olfato goleador, a pesar de no ser un nueve puro. No era un nombre más en la lista de futuribles, sino una de las grandes prioridades estratégicas de cara al próximo verano. La dirección deportiva veía en él una solución de presente y largo recorrido.

La ofensiva del Arsenal cambia el escenario

La magnitud de la oferta inglesa introduce una variable difícil de neutralizar por parte de los culés. El Arsenal, respaldado por una estructura financiera fuerte como pocas, puede plantear operaciones que escapan a la lógica económica del Barça. Una cifra de ese calibre no solo resulta competitiva, sino que marca el camino para aquellos que quieran entrar al trapo, porque esa es la línea a seguir y es complicado que se baje de ahí.

Julián Álvarez Atlético de Madrid

Además, la propuesta no solo seduce al club vendedor por lo económico, sino que interesa no enviar a Julián a un club de la liga. Cualquier conversación posterior parte ya de un listón muy elevado. Para un Barça condicionado por límites salariales y ajustes presupuestarios, entrar en una subasta de este nivel representa un desafío mayúsculo, incluso si el jugador mantiene interés en vestir de azulgrana.

El Atlético de Madrid sigue en la ecuación

En paralelo, el Atlético de Madrid continúa considerando la continuidad del jugar. El club rojiblanco conoce bien la situación del argentino y no se descarta que pueda seguir en el conjunto rojiblanco. Sin embargo, la presión financiera del Arsenal modifica las dinámicas habituales del mercado, obligando a los competidores a replantear estrategias. En el Barça, el impacto de este movimiento resulta evidente. La planificación deportiva contemplaba a Álvarez como un refuerzo ideal para la posición de delantero centro, una demarcación considerada prioritaria de cara a la próxima temporada.

Por ahora, no existe una resolución definitiva. Las negociaciones en el mercado de verano suelen experimentar giros inesperados. Pero la irrupción del Arsenal introduce un obstáculo de gran envergadura. Cuando entran en juego cifras superiores a los 100 millones, el terreno se vuelve resbaladizo incluso para los gigantes europeos. El futuro de Julián Álvarez, lejos de aclararse, acaba de entrar en una fase decisiva.