La competencia en el centro del campo del Barça se ha convertido en uno de los focos más importantes del vestuario culé, especialmente en la zona del pivote. En ese contexto, empieza a ganar fuerza una percepción que afecta directamente a Marc Casadó. La irrupción de nuevos protagonistas y la reconfiguración de jerarquías han modificado el panorama, hasta el punto de que algunos jugadores ya anticipan movimientos relevantes de cara al próximo mercado estival.
Entre quienes observan el escenario con atención se encuentra Pedri, una de las voces con mayor peso futbolístico dentro del equipo. El canario, ya plenamente recuperado de sus problemas físicos, interpreta que el crecimiento de Marc Bernal altera significativamente la estructura de minutos prevista para el tramo final de la temporada. No se trata únicamente de una cuestión de rotación, sino de encaje táctico y proyección deportiva dentro del modelo de Hansi Flick.
La irrupción de Marc Bernal cambia el tablero
El ascenso de Bernal después de su grave lesión ha sido meteórico. El joven centrocampista ha convencido al cuerpo técnico por un talento que recuerda al mejor Sergio Busquets con una capacidad física mayor. En un sistema donde el pivote resulta capital, Flick valora especialmente perfiles como el del canterano, al que ya considera el principal suplente de Frenkie De Jong.

Este avance genera un efecto directo sobre Marc Casadó. Aunque siempre ha sido considerado un recurso útil, la competencia en su demarcación se ha intensificado. La recuperación de Pedri añade otra variable, ya que permite redistribuir roles en la medular y reduce la necesidad de ajustes experimentales. El resultado es una congestión de perfiles que limita el margen de participación del de Sant Antoni de Vilamajor.
Minutos en riesgo y mercado en el horizonte
Existe la sensación de que los minutos podrían reducirse de forma drástica antes del verano. No se percibe como una decisión disciplinaria ni técnica aislada, sino como una consecuencia de la evolución natural de la plantilla. La aparición de Bernal introduce una prioridad estratégica que el club observa con especial interés. Este tipo de situaciones suelen anticipar decisiones en clave de mercado. Y en el caso de Marc Casadó, parece inevtable que salga vendido.
Por ahora no existe una determinación clara, pero el contexto resulta evidente. La lucha por el pivote se ha endurecido y la jerarquía se redefine partido a partido. En ese escenario, Marc Casadó afronta una situación delicada, con la amenaza real de quedar relegado en la rotación y con el mercado de verano proyectándose como un posible punto de inflexión en su futuro inmediato.