Marc Márquez volvió a salir muy decepcionado después del Gran Premio de Brasil. De nuevo quedó demostrado que la Desmosedici GP 26 ya no es la mejor moto, y que ahora mismo se encuentran por detrás de las Aprilia, que lograron un doblete histórico, con Jorge Martín y Marco Bezzecchi ocupando las dos primeras posiciones, y con Ai Ogura cerrando el top 5. Además, el de Cervera sigue sin encontrarse cómodo con la moto, y evidenció que no está al 100%.

A pesar de la victoria en la Tissot Sprint del sábado, durante el fin de semana se notó que aún no ha recuperado la confianza en sí mismo ni ha dejado atrás las molestias que tiene en el hombro derecho, que se tuvo que operar por enésima vez hace unos meses. Y en la carrera dominical, ni siquiera pudo entrar en el podio, teniendo que conformarse con finalizar por detrás de Fabio Di Giannantonio, y acabando en la cuarta plaza. Pero está convencido de que podría haber hecho mucho más.
Como explicó el actual campeón de MotoGP, no quiso correr riesgos, para evitar una caída, considerando que en el GP de Tailandia ya se quedó sin puntuar el domingo por culpa de un incidente desafortunado. Prefirió coger puntos, y no forzar en un circuito desconocido, que durante toda la semana tuvo muchos problemas de inundaciones y con el asfalto, que incluso amenazaron con la cancelación de la carrera. Y uno de los perjudicados fue el ‘93’.

Porque una de las especialidades de Márquez es su rápida adaptación a los nuevos circuitos, motivo por el cual era considerado como el gran favorito para obtener la victoria. Una cosa que sí que pudo hacer el sábado, pero que no pudo replicar el domingo. Y, claramente, no le ayudó el hecho de que Dorna decidiera que la carrera fuera más corta, por motivos de seguridad, dejándola en 23 vueltas, ocho menos de las previstas inicialmente.
Después de la bandera roja que hubo en Moto3, y viendo las condiciones de la pista, optaron por reducir la carrera, que a priori estaba destinada a ser la más larga del calendario, con un total de 31 vueltas.
Márquez cree que su suerte habría cambiado si la carrera hubiera sido a 31 vueltas
La decisión de reducir las vueltas fue anunciada con poca antelación, y esto trastocó los planes que Márquez tenía, y la gestión que había hecho en su cabeza. Porque cree que hubiera podido entrar en el podio con total seguridad, y acercarse más a Bezzecchi y a Martín, gracias a su excelente capacidad para conservar los neumáticos.