Marc Márquez todavía no se ha atrevido a resolver su futuro, y no se compromete con nadie. Es cierto que ha avisado que su intención es permanecer en el Ducati Lenovo Team, y ha asegurado que hay muchas opciones de que renueve su contrato, que expira a finales de este año. El problema es que tan solo lo hará si se cumple una serie de requisitos indispensables, y ha dejado bien claro a Davide Tardozzi y a Gigi Dall’Igna que no tiene ninguna prisa.

Sabe que no le faltarán ofertas, y que todos los equipos están dispuestos a esperarle y darle un asiento. Y no le han gustado nada las últimas novedades que ha escuchado, que aseguran que en la marca de Borgo Panigale ya tienen un acuerdo totalmente apalabrado con Pedro Acosta. Es el elegido para ocupar el puesto de Francesco Bagnaia, y vestir de rojo a partir de 2027. Es la gran promesa del motociclismo, y pretenden aprovechar su decepción con KTM.
No desea renovar con la marca austríaca, donde ya han asumido su salida, y le han buscado un sustituto, que será Maverick Viñales. El ‘93’ ya dejó muy claro que no quería compartir box con el murciano, con quien no tiene precisamente una buena relación, y consideraría este movimiento como una traición, por no escuchar sus consejos. Porque, como es lógico, su intención era que el sucesor de ‘Pecco’ fuera Àlex Márquez, su hermano menor.

Esto podría traducirse en un divorcio con Ducati, y daría más oportunidades al HRC Honda Factory Team, que todavía sueña con el regreso de Marc. No han conseguido olvidarlo, y estarían encantados de poder tenerlo de nuevo como el referente del proyecto. Para tratar de convencer al actual campeón de MotoGP, no dudarán en ofrecerle un contrato estratosférico, incluso superior al que tenía antes de mudarse al Gresini Racing Team.
Es decir, que Márquez podría llegar a percibir unos 30 millones de euros anuales si finalmente regresa a la firma del Ala Dorada, como pretende Alberto Puig.
Márquez exige tener una moto competitiva a Honda
Pero para desbloquear el acuerdo, y convencer a Marc, no solamente bastará con la propuesta económica. Y es que el de Cervera también exigirá tener una moto competitiva, que le garantice pelear por victorias y por el título de MotoGP.
Si esto no se cumple, no volverá a Honda. En Ducati tienen motivos para estar realmente preocupados.