Luis de la Fuente ha tomado una decisión que cambia por completo el centro del campo de España. Fabián Ruiz quedó fuera del once ante Austria y, salvo un giro inesperado, ha perdido su condición de titular durante el Mundial. El seleccionador considera que el equipo funciona mejor con una triple altura con Rodri como pivote, Pedri como interior y Dani Olmo actuando más cerca del área.
El principal beneficiado es Pedri. El futbolista del Barça necesita recibir entre líneas, girarse y conectar con los atacantes, pero cuando comparte medular con Fabián suele quedar desplazado hacia zonas más retrasadas. Ambos buscan participar en la construcción y ocupar espacios parecidos, lo que obliga al canario a alejarse del área y asumir tareas que reducen su influencia ofensiva.
Fabián deja de condicionar a Pedri
Ante Austria, De la Fuente encontró una estructura mucho más natural para su jugador más creativo. Rodri se encargó de iniciar las jugadas y proteger a los centrales, mientras Dani Olmo fijó posiciones más adelantadas. Pedri quedó situado en el espacio intermedio, con libertad para recibir, acelerar el juego y aparecer cerca de Lamine Yamal y los delanteros.
Fabián ofrece control, llegada y un golpeo importante, pero su presencia modifica el reparto de funciones. Cuando juega, Pedri debe bajar más para dar continuidad y termina participando lejos de las zonas donde puede marcar diferencias. El seleccionador ha entendido que sacrificar al jugador del París Saint-Germain permite construir una medular más equilibrada y potenciar al canario.
De la Fuente elige su centro del campo ideal
La decisión no significa que Fabián haya quedado apartado definitivamente. Seguirá siendo una alternativa para controlar ventajas, cambiar el ritmo o afrontar rivales que exijan más presencia física. Sin embargo, ha dejado de formar parte del once preferido. Rodri, Pedri y Olmo parten ahora con una ventaja clara para las próximas eliminatorias.
De la Fuente quiere que Pedri sea protagonista y ha eliminado el principal obstáculo táctico que limitaba su fútbol. Sin Fabián a su lado, el canario ocupa una posición más alta, recibe con mayor libertad y necesita recorrer menos metros para acercarse al área. Austria confirmó que esa fórmula mejora al equipo y también a su cerebro. Por eso, el seleccionador ha tomado una decisión contundente, ya que Fabián pierde el sitio y Pedri recupera el escenario perfecto para liderar a España durante la fase decisiva del Mundial, sin tener que corregir constantemente posiciones ajenas.
