El caso Nico Williams ha estallado en el despacho de Luis de la Fuente. A solo tres meses del Mundial, el extremo del Athletic Club se ha convertido en el epicentro de una tormenta que mezcla su estado físico, las exigencias de San Mamés y la sensaciones de los compañeros. Lo que parecía una convocatoria fija es hoy una incógnita que amenaza con romper el equilibrio del grupo.
La alarma saltó en Bilbao, donde el Athletic pide no forzar a Nico. Con un calendario asfixiante y molestias musculares recurrentes, el club teme que una recaída deje al jugador fuera de combate para el tramo final de la temporada y, lo que es peor, comprometa su llegada al Mundial en plenas facultades. El conjunto de los leones no quiere que el jugador quiera forzar para el Mundial y se acabe perdiendo parte de la próxima temporada por no recuperar bien.
En La Roja no ven preparado a Nico
Según fuentes cercanas al entorno de Las Rozas, varios pesos pesados del ataque español han comenzado a cuestionar la dependencia de un jugador que no está al 100%. La competencia por una plaza mundialista es feroz y hay futbolistas en un buen estado de forma que ven como la jerarquía de Nico les cierra las puertas a pesar de sus problemas físicos.

Esta presión interna pone a Luis de la Fuente en una encrucijada delicada. El seleccionador sabe que Nico Williams es su jugador más diferencial en esa banda, el único capaz de romper defensas cerradas con un chispazo de velocidad pura. Pero también es consciente de que llevar a un jugador mermado físicamente envía un mensaje peligroso al resto de internacionales que están rindiendo al máximo nivel. La gestión del vestuario, hasta ahora impecable, se enfrenta a su mayor examen.
La decisión, en manos del seleccionador
El dilema de De la Fuente va más allá de un simple nombre en una lista. Si decide dejar fuera a Nico, le otorga al jugador el descanso que pide el Athletic, pero corre el riesgo de perder ese ataque que tan bien le ha venido a España. Si presiona para que llegue bien, se arriesga a una lesión que podría ser un problema mayor y a un descontento creciente entre los delanteros que esperan su oportunidad en el banquillo.
Así pues, las próximas semanas serán decisivas para conocer el rumbo de la Selección de cara al Mundial de 2026. El caso Nico Williams es el primer gran incendio de una preparación que se preveía tranquila. Con el Athletic presionando y el vestuario vigilante, De la Fuente debe demostrar que su pulso no tiembla.