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Luis de la Fuente afronta una decisión especialmente incómoda de cara al segundo partido de España en el Mundial. Rodri y Fabián Ruiz han sido dos de sus futbolistas más importantes y mantienen una relación de máxima confianza con el seleccionador. Sin embargo, el empate ante Cabo Verde ha abierto un debate que ya no puede evitar, porque ambos pueden perder su puesto en el once.

El problema no está en todo lo que han ofrecido durante los últimos años, sino en su rendimiento actual y en el funcionamiento colectivo. Rodri estuvo impreciso, ralentizó la circulación y todavía no parece haber recuperado su mejor versión después de los problemas físicos. Fabián, por su parte, ocupó zonas demasiado cercanas a Pedri y dificultó que el canario dirigiera al equipo como debería hacerlo.

Sentarlos supone romper con dos hombres de confianza

La realidad es que De la Fuente siempre ha construido la selección alrededor de la confianza y las relaciones personales. Rodri ha sido uno de los líderes del vestuario y Fabián se convirtió en una pieza imprescindible durante la Eurocopa. Apartarlos ahora significaría aceptar que la jerarquía acumulada ya no garantiza la titularidad cuando el equipo necesita más velocidad, movilidad y claridad con el balón.

Fabián Ruiz

Las alternativas están preparadas. Martín Zubimendi puede sustituir a Rodri para acelerar la salida y ofrecer una posición más fija. Dani Olmo puede entrar por Fabián como mediapunta, permitiendo que Pedri reciba más atrás y se asocie mejor con Lamine Yamal. El cambio transformaría por completo el centro del campo, pero también enviaría un mensaje contundente a dos futbolistas que se consideraban intocables.

De la Fuente debe elegir entre la lealtad y el rendimiento

El seleccionador no quiere señalar culpables después de un único empate y públicamente ha defendido la confianza en su modelo. No obstante, España tiene poco margen para experimentar. Arabia Saudí volverá a presentar una defensa cerrada que se lo va a poner muy complicado a los españoles.

La realidad es que De la Fuente no está perdiendo necesariamente su relación personal con Rodri y Fabián, pero sí puede verse obligado a retirarles la confianza deportiva. Después de Lamine Yamal y Pedri, han sido dos de los grandes pilares de esta España. Precisamente por eso, sentarlos tendría una dimensión mayor. El técnico debe decidir si protege las jerarquías que lo llevaron al éxito o acepta que el Mundial exige cambiar antes de que sea demasiado tarde.