Luis de la Fuente prepara un cambio importante para el duelo ante Austria. En este sentido, Marcos Llorente apunta a quedarse fuera del once tras ser titular contra Uruguay. El seleccionador considera que Pedro Porro ofrece una relación más natural con Lamine Yamal y facilita la circulación por dentro con Pedri, dos futbolistas sobre los que España quiere construir su ataque.
Llorente aporta potencia, recorrido y capacidad defensiva, pero su forma de ocupar el lateral derecho no siempre favorece al extremo azulgrana. Tiende a permanecer más fijo o atacar espacios de manera vertical, mientras Lamine necesita un compañero que interprete cuándo debe doblarlo, cuándo quedarse por detrás y cuándo liberar el carril interior para que pueda recibir.
Pedro Porro entiende mejor los movimientos de Lamine
La mejor versión de España apareció ante Arabia Saudí, cuando Porro actuó en el lateral, Lamine partió desde la derecha y Pedri dirigió desde una posición de interior. El jugador del Tottenham supo ofrecer amplitud cuando el extremo entraba por dentro y evitó invadir su zona cuando buscaba el uno contra uno. Esa coordinación dio más fluidez al costado.
Con Llorente, la relación resultó menos natural ante Cabo Verde y tampoco terminó de brillar frente a Uruguay. El propio futbolista ha admitido que pregunta a Lamine qué necesita de él, una muestra de que la conexión está en construcción. En una eliminatoria, De la Fuente prefiere recurrir a una sociedad que ya ha ofrecido respuestas y reduce improvisaciones.
Pedri sale beneficiado con el cambio
Porro no solo ayuda a Lamine. Su capacidad para subir por la banda obliga al rival a abrirse y genera más líneas de pase para Pedri. El canario puede recibir por dentro, cambiar la orientación o encontrar al extremo sin que todo el ataque quede concentrado en una misma zona. España necesita esa amplitud para superar el bloque bajo y la presión de Austria.
La realidad es que De la Fuente no ha anunciado oficialmente el once y Llorente continúa siendo una alternativa importante. Sin embargo, las pruebas anteriores favorecen claramente a Porro. No se trata de un castigo ni de una falta de confianza, sino de una decisión táctica: proteger el ecosistema de Lamine y Pedri. Ante Austria, España necesita que sus dos mayores generadores de juego encuentren espacio, ritmo y socios capaces de potenciar sus mejores virtudes.
