El Barça empieza a trabajar en un plan alternativo por si la operación de Julián Álvarez se complica definitivamente. El argentino sigue siendo la gran prioridad para reforzar la delantera, pero en el club son conscientes de que sacarlo del Atlético de Madrid no será sencillo. Por eso Hansi Flick ya tiene otro nombre sobre la mesa: Gonçalo Ramos, delantero del PSG que podría salir por una cifra cercana a los 30 millones de euros.
Y es que Luis Enrique empieza a mover piezas importantes en París. El delantero portugués no ha terminado de tener el protagonismo esperado y su encaje en el sistema del técnico asturiano sigue generando dudas. No es un futbolista sin nivel, pero en el PSG no ha conseguido convertirse en una pieza indiscutible. En ese escenario, Jorge Mendes puede ser clave para encontrarle una salida.
Gonçalo Ramos aparece como oportunidad
La realidad es que Ramos encaja en varias necesidades del Barça. Es un nueve de área, tiene buen remate, sabe fijar centrales y todavía tiene margen de crecimiento. No tiene el impacto ni el nivel de Julián Álvarez, pero sí puede ser una operación mucho más asumible económicamente.
De este modo, Flick tendría una alternativa preparada si el Barça no consigue cerrar al delantero argentino. El técnico alemán quiere un atacante que pueda competir desde el primer día y que permita liberar al equipo de la dependencia de Robert Lewandowski. Ramos no sería una apuesta menor, sino un fichaje pensado para dar profundidad y gol. Además, su relación con Jorge Mendes puede facilitar la negociación. Si el PSG acepta abrir la puerta y el jugador quiere más minutos, el Barça puede encontrar una vía interesante.
El PSG no lo considera imprescindible
El punto clave es que Luis Enrique no vería su salida como un drama deportivo. Si el portugués no tiene un rol central en sus planes, una venta por unos 30 millones permitiría al PSG recuperar margen para otras operaciones. Para el Barça, esa cifra sería mucho más razonable que entrar en una guerra por Julián Álvarez. La prioridad sigue siendo el argentino, pero Deco necesita alternativas reales.
Así pues, Gonçalo Ramos empieza a ganar peso como plan B. Si Julián no llega, Flick puede tener delantero por 30 millones. Luis Enrique acepta estudiar su salida, Mendes mueve la operación y el Barça aparece como el destino más interesante para un nueve que necesita volver a sentirse importante.
