Dos años y 2 meses. Este es el tiempo que ha tardado Xavi Hernández en hartarse del banquillo del Barça. El de Terrassa aterrizó en el Camp Nou como el salvador, un entrenador de consenso que convencía al club, al entorno y a la afición, a pesar de los delicados momentos por los que pasaba el Barça. Su primera experiencia no fue del todo positiva, con la hecatombe contra el Eintracht de Frankfurt en la Europa League. Se entendió que era una temporada de transición y la ilusión se mantuvo intacta. El Barça ganó la Liga, aunque la alegría no fue completa por la mala actuación en Europa y por la eliminación contra el Real Madrid en la Copa del Rey. La figura de Xavi, aún muy fuerte, se empezó a erosionar, aunque los movimientos que realmente empezaron a hacer dudar a Xavi se produjeron en los despachos.

Y es que Xavi Hernández se encontraba muy cómodo trabajando con Jordi Cruyff y Mateu Alemany, un tridente que perdió la primera punta con la salida del hispanoneerlandés. Hubo un amago de salida de Mateu Alemany, que decidió seguir, aunque con dudas. Todo se precipitó con la llegada de Deco, elegido por Joan Laporta, y la salida, ahora sí, de Mateu Alemany.

Joan Laporta Xavi Hernández Deco Barça / Foto: EFE
 Xavi Hernández dejará el Barça el 30 de junio / Foto: EFE

El cambio en de dirección deportiva, clave

Xavi mantiene una buena relación de Deco, aunque no existe la misma sintonía que tenía con Jordi Cruyff y Mateu Alemany. El portugués, además, le negó a Xavi los fichajes de Bernardo Silva y de Zubimendi y, a cambio, cerró el fichaje de Vitor Roque y las cesiones de Joao Cancelo y de Joao Félix. Xavi, entendiendo que era un entrenador de club, aceptó las decisiones, a pesar de no compartirlas. La situación se empezaba a aguantar por un hilo, que acabó de romper los malos resultados de equipo.

Y es que en el Barça no entienden el mal juego del equipo, que es una sombra del que la temporada que viene logró llevarse la Liga. La plantilla se ha mejorado, pero el Barça es un equipo frágil que en enero ya se ha despedido de la Copa del Rey y prácticamente también de la Liga. Nadie confía en que el Barça pueda competir por la Champions League, por lo que, la sensación, es que el equipo ha tirado la temporada a falta de 5 meses para el final. No hay que olvidar tampoco la goleada encajada contra el Real Madrid en la Supercopa de España.

Xavi Hernández Barça / Foto: EFE
Xavi Hernández, en un partido del Barça de esta temporada / Foto: EFE

Xavi no comparte la planificación deportiva

Para Xavi, el Barça le ha usado de escudo en los últimos meses. Asume los errores, aunque sigue considerando que los resultados y el juego hubieran sido otros si el Barça, como él pidió, hubiera fichado un centrocampista de nivel para sustituir la salida de Sergio Busquets. Xavi culpa a Deco, que apostó por las cesiones de los dos portugueses y por el fichaje de Vitor Roque, cuando las necesidades eran otras. Sin sintonía con la dirección deportiva y sintiéndose la diana de tofos los ataques, Xavi ha decidido dar un paso al lado. 

Ahora falta por ver qué entrenador elegirán Deco y Joan Laporta para sustituir a Xavi y, lo que es más preocupante, cómo reacciona el equipo la noticia del adiós de su entrenador. Queda muchísima temporada por delante, asegurar la cuarta posición e intentar llegar lo más lejos en la Champions. El riesgo a firmar una temporada en blanco es elevado y sería un gran golpe para el club, donde hay algunas personas que no entienden por qué Xavi no ha decidido irse de inmediato si, como afirma, no se siente en condiciones de ser el entrenador del Barça la temporada que viene.