Sin ningún tipo de duda, uno de los nombres propios de estos Juegos Olímpicos de Invierno en Milán-Cortina ha sido Lindsey Vonn. La esquiadora estadounidense de 41 años, oro olímpico y también dos en mundiales, y referente del esquí alpino este siglo, se retiró en 2019, pero volvió en 2025 con 41 años, ganando el descenso de la Copa del Mundo en St. Moritz. Siendo esta su última cita olímpica en las montañas italianas, una grave lesión hace unos días marcaba su participación en Italia.
La caída de Lindsey Vonn
Después de unas primeras apariciones esperanzadoras, mostrando que podía competir aunque tenía roto el ligamento cruzado de la rodilla izquierda, todo acabó con el peor escenario posible. Vonn sufrió una durísima caída en el descenso de esquí alpino de los Juegos Olímpicos el pasado domingo cuando buscaba la medalla, confirmando que debía abandonar la competición tras sufrir nuevamente una gravísima lesión.
En las imágenes, reveladoras, se puede ver cómo la caída fue terrible. Lesionada o no lesionada anteriormente, el impacto de la esquiadora con la nieve y un suelo helado no hacían presagiar las mejores conclusiones. Una caída que dejó a todo el mundo helado.
🚨¡¡CAÍDA DE LINDSEY VONN!!🚨
— Teledeporte (@teledeporte) February 8, 2026
La imagen que nadie quería ver ha sucedido. La gran estrella estadounidense se ha caído en el descenso #MilanoCortinaOlympic2026
La competición se detiene mientras es atendida. Silencio helador en Cortina
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La lesión de Lindsey Vonn
Y ya habiendo pasado las primeras horas, también después de dos operaciones y de hacerle varias pruebas para confirmar el alcance real de la lesión, ha sido la misma Lindsey Vonn quien ha detallado los próximos pasos a seguir. La esquiadora ha explicado que padece una fractura múltiple de tibia que requerirá más operaciones de las ya efectuadas y que su lesión en el ligamento cruzado de la rodilla izquierda no tuvo nada que ver en su trágico adiós de los Juegos Olímpicos.
"Ayer mi sueño olímpico no acabó como había soñado. No fue un final de cuento de hadas, solo fue la vida. Me atreví a soñar y trabajé muy duro para conseguirlo. Porque en el esquí alpino la diferencia entre una línea estratégica y una lesión catastrófica puede ser tan pequeña como 12 centímetros", comentó en una publicación en las redes sociales. "Mi ligamento cruzado anterior y mis lesiones anteriores no tuvieron nada que ver con mi caída", aclaró.
Y, a propósito de esto, detalla cuál ha sido la lesión: "Desgraciadamente, sufrí una fractura compleja de tibia que actualmente está estable, pero que requerirá múltiples operaciones para curarse correctamente". Y también confiesa que "aunque ayer no acabó como esperaba, y a pesar del intenso dolor físico que me causó, no me arrepiento".
Lindsey Vonn, que reconoce que el esquí alpino "siempre ha sido y siempre será un deporte increíblemente peligroso", parece que ahora sí que tendrá que colgar los esquís de manera definitiva con un palmarés envidiable. En su listado constan 84 victorias en la Copa del Mundo, 45 de ellas en descenso, 11 medallas en grandes acontecimientos, incluido un oro olímpico en Vancouver (Canadá) y dos oros mundiales, y también recibiendo varias distinciones, entre las cuales hay el Premio Princesa de Asturias de los Deportes en 2019.