Leo Messi había llegado al Mundial de 2026 dejando abierta la posibilidad de que fuera su última gran competición con Argentina. Sin embargo, su espectacular estreno ante Argelia ha cambiado el ambiente alrededor de la selección. El capitán marcó tres goles, volvió a ser decisivo y demostró que todavía puede competir al máximo nivel pese a estar cerca de cumplir 39 años.
Dentro de la Federación de Argentina ya empiezan a sondear la posibilidad de que Messi no anuncie su despedida cuando termine el torneo. La primera intención sería convencerlo para que continúe jugando algunos encuentros durante el siguiente ciclo. El objetivo no pasa todavía por garantizar su presencia en 2030, sino por evitar una retirada inmediata y permitirle decidir según sus sensaciones.
El rendimiento en este Mundial puede cambiar todos los planes
Messi mantiene una relación excelente con Lionel Scaloni y continúa siendo el principal líder del vestuario. El seleccionador no quiere presionarlo, pero ha dejado claro que desea disfrutarlo durante el mayor tiempo posible. Si Argentina hace un gran Mundial y el delantero termina físicamente bien, la opción de prolongar su etapa internacional ganará mucha fuerza.
Su actuación contra Argelia reforzó esa idea. Messi no solo marcó, sino que dirigió los ataques, encontró espacios y mantuvo la conexión con los futbolistas más jóvenes. La selección ya está preparada para competir sin depender completamente de él, pero todavía mejora cuando el número diez participa. Esa combinación permite imaginar una continuidad con un papel progresivamente adaptado.
El Mundial de 2030 aparece como un sueño lejano
En Argentina nadie quiere hablar todavía de una presencia asegurada en 2030, cuando Messi tendría 43 años. Sin embargo, la posibilidad ya no se considera completamente imposible. Si conserva su motivación, evita lesiones importantes y acepta reducir su carga de minutos, podría llegar al siguiente Mundial como referente, aunque no necesariamente como titular indiscutible ni jugando todos los minutos.
La realidad es que Messi no ha cerrado ningún acuerdo para disputar otra Copa del Mundo. Su futuro se decidirá después del torneo actual y dependerá de cómo termine física y emocionalmente. No obstante, Argentina ya trabaja para convencerlo de que no se despida. Después de su triplete en el debut, el escenario ha cambiado: lo que parecía una despedida definitiva puede convertirse en el inicio de una última etapa con la selección.
