Cargando...

Lamine Yamal empieza a asumir que Raphinha ya no puede ofrecer al Barça la continuidad que exige una temporada entera de un equipo de primer nivel. En este sentido, el brasileño conserva calidad, gol y su inmejorable actitud, pero sus problemas musculares han dejado de ser temas aislados. La última lesión sufrida con Brasil durante el Mundial vuelve a encender una alarma que Hansi Flick ya no puede ignorar.

El problema no es futbolístico, sino de lesiones. Raphinha ha recaído en la misma zona y el club teme que acelerar cada regreso termine convirtiendo una molestia puntual en una limitación permanente. Lamine necesita a su lado un extremo capaz de sostener esfuerzos, presionar, atacar espacios y repetir partidos sin que cada carga importante termine acompañada por un nuevo periodo de baja.

Anthony Gordon gana terreno para ocupar la izquierda

La llegada de Anthony Gordon cambia el reparto de los minutos. El inglés fue fichado para competir en la banda izquierda, aportar profundidad y ofrecer una amenaza al espacio. Su energía, velocidad y agresividad sin balón encajan con el plan de Flick, que espera utilizarlo más si Raphinha continúa condicionado por los isquiotibiales.

Raphinha Brasil Europa Press

Con Gordon abierto, Lamine puede mantener su posición en la derecha y encontrar más espacios por dentro. El Barça busca dos extremos capaces de estirar al rival y sostener una presión alta durante noventa minutos. Raphinha entiende mejor el juego y tiene más capacidad para decidir, pero ya no ofrece las mismas garantías en el apartado físico. Esa diferencia puede modificar la jerarquía desde el comienzo de la temporada.

Flick no puede construir el ataque esperando cada recuperación

El técnico alemán sigue considerando al brasileño una pieza valiosa, pero necesita dejar de depender de él como titular indiscutible. Raphinha podría asumir un papel más controlado, con descansos programados, menos minutos consecutivos y apariciones en partidos concretos. La prioridad será evitar nuevas recaídas y conservar su impacto para los momentos decisivos.

La realidad es que Lamine Yamal no ha afirmado públicamente que Raphinha no tenga nivel. La lectura interna afecta a su resistencia física. El brasileño continúa teniendo talento para ser determinante, pero el Barça necesita fiabilidad y regularidad. Si Gordon responde, jugará mucho más y puede convertirse en el nuevo socio estable de Lamine. Raphinha seguirá siendo importante, aunque ya no como el futbolista sobre el que Flick pueda construir todo su ataque.