Después de caer en Champions y de dar la temporada casi por acabada, el Real Madrid ya empieza a perfilar su futuro en el banquillo y hay un nombre que gana cada vez más fuerza, como lo es el de Didier Deschamps. Según apuntan en RMC Sport, el actual seleccionador francés podría convertirse en el relevo de Álvaro Arbeloa una vez finalice el Mundial.
La operación no sería inmediata, pero sí comenzaría a estar bastante definida y perfilada. Deschamps dejaría su cargo al frente de la selección francesa, en manos de Zidane, tras el torneo y quedaría libre para iniciar una nueva etapa en el fútbol de clubes, algo que encaja con la hoja de ruta del conjunto blanco, que quiere incorporar a un nuevo entrenador con galones.
Mbappé, clave en la decisión
En este escenario, hay una figura que ya ha tenido peso en los primeros movimientos y es la de Kylian Mbappé. El delantero ha sido uno de los primeros en conocer la posibilidad y, según estas informaciones, ha dado su visto bueno a la llegada de su seleccionador.
La relación entre Mbappé y Deschamps ha sido siempre cercana. El técnico ha sido una pieza clave en su desarrollo dentro de la selección francesa, y ambos mantienen una conexión basada en la confianza y el entendimiento futbolístico. Este factor no es menor. En el Real Madrid valoran especialmente bien la armonía dentro del vestuario, y contar con el respaldo de una de sus grandes estrellas facilita cualquier decisión de este calibre.
Un perfil que encaja en el Madrid
Deschamps es un entrenador con experiencia, carácter y capacidad para gestionar grandes egos, algo imprescindible en un club como el Real Madrid. Su trayectoria con Francia, donde ha sabido mantener un bloque competitivo durante años, con el que rara vez ha naufragado, refuerza su candidatura.
Además, su perfil encaja con la idea de estabilidad que busca el club en esta nueva etapa. No se trata de una revolución táctica, sino de asegurar un liderazgo dentro del vestuario que permita sacar el máximo rendimiento a una plantilla cargada de estrellas, pero sin un sentido de equipo. Por ahora, no hay nada cerrado oficialmente, pero el movimiento ya está en marcha. Así pues, con Mbappé alineado y el técnico preparado para dar el salto tras el Mundial, el nombre de Deschamps gana enteros para convertirse en el próximo entrenador del Real Madrid.
