Cargando...

Joan Laporta empieza a mirar con cierta frustración la operación de Anthony Gordon. El Barça apostó por el extremo inglés como una pieza importante para reforzar el ataque, pero en el club ya se empieza a comentar que, por una cifra similar, se podía haber intentado una operación mucho más ilusionante para el presidente: Rafael Leao. El portugués quiere salir del Milan y su precio podría situarse alrededor de los 60 millones fijos más 15 en variables.

Y es que Leao siempre ha sido uno de los grandes sueños de Laporta. El delantero portugués reúne muchas de las condiciones que más gustan en el Camp Nou por su potencia, desequilibrio, velocidad, gol y capacidad para romper partidos desde la banda izquierda. No es solo un extremo, sino un futbolista diferencial, de esos que pueden cambiar la dimensión ofensiva de un equipo.

Leao era el fichaje soñado

La realidad es que la operación tenía varios puntos a favor. Leao está representado por Jorge Mendes, un agente con línea directa con el Barça y con capacidad para facilitar grandes movimientos. Además, si el jugador tiene decidida su salida del Milan, el club azulgrana podía haber encontrado una oportunidad de mercado muy interesante.

Rafael Leao

De este modo, Laporta puede sentir que el Barça se ha lanzado con Gordon. El inglés encaja en determinados aspectos, pero no tiene el mismo impacto estelar que Leao. El portugués habría sido una bomba de mercado y una declaración de intenciones para el nuevo proyecto de Hansi Flick. Además, su llegada habría encajado perfectamente con Lamine Yamal y el delantero centro que el Barça quiere cerrar este verano. Un ataque con Lamine, Leao y un nueve de primer nivel habría devuelto mucha ilusión al barcelonismo.

Mendes podía facilitar el camino

El problema es que el Barça ya ha movido piezas y el margen económico no es infinito. Si la operación Gordon consume recursos importantes, ir ahora a por Leao se vuelve mucho más complicado. Aun así, Laporta sabe que oportunidades así no aparecen cada verano. Un jugador de ese nivel, dispuesto a salir y con Mendes como intermediario, era una vía que el club podía haber explorado con más fuerza.

Así pues, el arrepentimiento empieza a aparecer en el entorno azulgrana. Gordon puede ser útil, pero Leao era el favorito de Laporta. Y si de verdad el Milan abre la puerta por 60 + 15 millones, el Barça puede lamentar no haber esperado antes de cerrar otra operación para la banda.