Joan Laporta, traicionado por el que fue su socio: por su culpa se complica el fichaje de Julián Álvarez

El Barça sabe que el fichaje de Julián Álvarez no será una operación sencilla, pero en las últimas semanas ha aparecido un obstáculo que va mucho más allá del precio. Joan Laporta se encuentra ahora con un viejo conocido al otro lado de la mesa como lo es Mateu Alemany. El que durante años fue una pieza clave en la reconstrucción deportiva del Barça trabaja ahora en el Atlético de Madrid y su presencia amenaza con convertir cualquier negociación en una batalla muy dura.

Y es que la relación entre Laporta y Alemany no pasa precisamente por su mejor momento. Lo que antes fue una alianza dentro del club azulgrana se ha transformado ahora en una rivalidad. El Barça quiere a Julián, el jugador vería con buenos ojos vestir de azulgrana, pero en el Atlético no tienen ninguna intención de facilitar una salida de ese tamaño a un rival directo.

Mateu Alemany no quiere hacer ningún favor

La realidad es que Alemany conoce perfectamente cómo se mueve el Barça, cuáles son sus límites económicos y qué fórmulas suele utilizar para intentar abaratar operaciones. Ese conocimiento, que antes jugaba a favor de Laporta, ahora puede convertirse en un problema muy importante a la hora de negociar.

Mateu Alemany Barça / Foto: EFE
Mateu Alemany Barça / Foto: EFE

De este modo, el Atlético tiene una ventaja añadida en la negociación. No solo cuenta con un futbolista muy valorado, sino también con un dirigente que entiende cada movimiento del club catalán y que no va a regalar ni un centímetro. Además, Alemany sabe que dejar salir a Julián Álvarez al Barça tendría un impacto deportivo enorme. No se trata de una venta cualquiera, sino de reforzar a un rival directo con un delantero llamado a marcar diferencias durante muchos años.

Julián quiere, pero el Atlético bloquea

El gran argumento del Barça sigue siendo la voluntad del jugador. Julián encaja en el proyecto de Hansi Flick, puede jugar como nueve, segundo punta o atacante móvil y sería una solución ideal para el relevo ofensivo que necesita el equipo. Pero el deseo del futbolista no será suficiente si el Atlético mantiene una postura dura. Y con Alemany al frente de la negociación, todo apunta a que la operación exigirá mucho dinero, mucha presión y muy poca flexibilidad.

Así pues, Laporta se encuentra con una traición deportiva difícil de digerir. El que fue su socio en el Barça es ahora uno de los grandes responsables de que el fichaje de Julián Álvarez se complique. Y si el argentino acaba llegando al Camp Nou, no será porque el Atlético haya abierto la puerta, sino porque el jugador y el Barça consigan derribar una negociación diseñada para resistir.