El Liverpool llamó a la puerta del Barça con 40 millones de euros. Joan Laporta escuchó la propuesta y respondió con otra cifra: 70 millones. No hubo demasiado que discutir. Si el club inglés quiere llevarse a Frenkie de Jong en enero, tendrá que rascarse el bolsillo.
La información la ha publicado De Telegraaf. El diario neerlandés explica que el Barça ya no considera intocable al centrocampista. La puerta está abierta, pero no de cualquier manera. Laporta quiere recuperar una parte importante del dinero invertido en 2019 y no piensa regalar al jugador.
La situación ha cambiado mucho para Frenkie. Rodri Hernández llegó al equipo y ocupa una zona clave del centro del campo. El neerlandés tiene ahora menos espacio y más competencia. Las lesiones tampoco le han echado una mano. El futbolista ha pasado de ser una pieza fundamental a convertirse en una posible venta de invierno.
De Jong, mínimo 70 millones de euros
El Barça tiene además una necesidad bastante clara. La dirección deportiva quiere liberar masa salarial y conseguir dinero para fichar a un central. Una operación de 70 millones solucionaría las dos cosas de golpe. Laporta pretende matar dos pájaros de un tiro con la salida del centrocampista.
El Liverpool, mientras tanto, sigue interesado. Andoni Iraola habría pedido personalmente la llegada de Frenkie. El técnico quiere un jugador capaz de conducir, romper líneas y dar sentido a la circulación. De Jong completaría una medular en la que ya aparecen Gravenberch, Szoboszlai y Mac Allister.
La lesión del neerlandés no parece asustar demasiado en Anfield. El club inglés estaría dispuesto a asumir el riesgo y confiar en su recuperación. La idea consiste en incorporarlo nada más abrirse el mercado. El Liverpool quiere tenerlo disponible desde el 1 de enero de 2027 para afrontar la segunda mitad de la temporada.
La palabra la tiene el Liverpool, y también Frenkie de Jong
El problema está en esos 30 millones que separan a ambos clubes. El Liverpool ofrece 40 y el Barça reclama 70. Laporta tampoco quiere pagos cómodos ni demasiadas facilidades. El presidente sabe que está negociando con un rival de la Champions y quiere cobrar una cantidad acorde al valor del jugador. Frenkie aún debe decidir qué camino tomar.
Las conversaciones volverán a ponerse en marcha durante noviembre. El Liverpool deberá decidir si mejora su oferta o se planta. El Barça, por su parte, mantendrá el listón alto. La pelota está ahora en el tejado del conjunto inglés.
