Joan García ha llegado del Mundial con una conclusión clara sobre la defensa del Barça, ya que Pau Cubarsí necesita un socio muy concreto para ofrecer su mejor versión. El portero considera que el joven central crece cuando juega acompañado por un defensa zurdo, veterano y con capacidad para ordenar la línea, corregir coberturas y asumir parte de la salida de balón.
La referencia más evidente está en lo sucedido con Íñigo Martínez y Aymeric Laporte. Con el primero, Cubarsí encontró durante su crecimiento en el Barça un compañero experimentado que equilibraba su agresividad y le permitía anticipar con mayor seguridad. Con Laporte, durante el Mundial, volvió a sentirse protegido por un perfil semejante y España construyó una defensa prácticamente inexpugnable y se erigió como el mejor zaguero del planeta.
Joan García no es el único que lo observa
Dentro del club existe desde hace meses el debate sobre la necesidad de incorporar un central zurdo con experiencia. Eric García puede rendir en el eje, Gerard Martín ofrece una solución de emergencia y Álvaro Cortés tiene proyección, pero ninguno reúne actualmente todas las características que tenía Íñigo y que Laporte mostró junto a Cubarsí.
El problema no es únicamente defensivo. Cuando Cubarsí debe colocarse en el perfil izquierdo o asumir demasiada responsabilidad en la primera construcción, pierde parte de su capacidad para romper líneas desde su zona natural. Un zurdo permite abrir el campo, mejorar los ángulos de pase y reducir las pérdidas peligrosas ante presiones altas. Ahí aparece el temor de Joan.
Sin ese perfil, Flick pierde al mejor Cubarsí
Sin ese socio, el Barça puede tener once futbolistas sobre el césped y sentirse como si jugara con diez durante determinadas fases. No porque uno de sus centrales carezca de nivel, sino porque la estructura obliga a Cubarsí a resolver funciones que no potencian sus mejores cualidades. Joan García quiere una defensa que facilite también su trabajo desde la portería y permita salir con limpieza.
Laporte sería el modelo perfecto, aunque su precio actual convierte el fichaje en una operación extremadamente complicada. El Barça busca un central zurdo, experto y asumible económicamente, consciente de que repetir exactamente ese nombre puede ser imposible. Para Joan, lo importante no es fichar una estrella, sino recuperar el perfil. Cubarsí ya ha demostrado con Íñigo y Laporte que, cuando tiene experiencia y zurda a su lado, puede convertirse en uno de los centrales más dominantes. Sin esa pieza, Flick corre el riesgo de desperdiciar parte del talento de su mejor defensor joven.
