El derbi checo por excelencia entre el Slavia de Praga y el Sparta de Praga terminó con una inadmisible batalla campal después de un caos totalmente descontrolado con cientos de ultras implicados. El duelo que estaba a punto de terminar y decidía el campeón de la liga checa terminó siendo suspendido por los graves incidentes que tuvieron lugar en el Eden Arena de Praga.

Batalla campal en Praga

El Slavia de Praga, el equipo local, ganaba el partido por 3-2 en los últimos minutos de partido, cuando faltaban solo cuatro para que se proclamara campeón de la competición de la regularidad. Pero entonces fue cuando cientos de ultras locales invadieron el campo y el árbitro se vio obligado a suspender el partido. Una situación que no solo frustró la celebración del título, sino que ha dejado un panorama muy complicado de gestionar.

Era el tiempo añadido cuando el Slavia, que ya se veía campeón después de remontar dos veces el partido, cuando los aficionados del fondo norte, seguidores del Slavia, irrumpieron en el césped con bengalas, petardos y bombas de humo. Los ultras entraron en el césped, obligando a los futbolistas a marcharse rápidamente del campo.

Pero la cosa no se acabó aquí y estos aficionados, que no deberían entrar nunca más en un estadio de fútbol, lanzaron material pirotécnico hacia la grada visitante. Además, algunos de estos ultras agredieron a jugadores rivales en medio de escenas de gran tensión y con la seguridad privada y la policía totalmente superadas por la situación.

La "vergüenza" del Slavia de Praga

El presidente del Slavia, Jaroslav Tvrdík, calificó los hechos como "la peor vergüenza" vivida en sus once años en el club y "el momento más difícil en la historia moderna del equipo". "Los valores del Slavia no son el odio ni la violencia. Aceptamos nuestra responsabilidad", afirmó Tvrdík. "Los autores identificados recibirán, de acuerdo con el Reglamento de Visitantes, una prohibición de por vida de acceso al Fortuna Arena (Eden Arena). El Slavia exigirá asimismo la indemnización íntegra de los daños, incluidas las sanciones que los órganos futbolísticos impongan al club", indicó el presidente del Slavia.

Pero es que ahora todavía no se sabe cómo acabará este partido. Existe la opción de que se jueguen estos últimos minutos a puerta cerrada, para así proclamar al Slavia de Praga como campeón. Sin embargo, también podría haber una dura sanción y los 8 puntos de ventaja que tienen sobre el Sparta, a tres jornadas para el final de la competición, pueden ser insuficientes. Se plantea una pérdida de puntos administrativa, o darle la victoria al Sparta, que ahora mismo parece lo más probable.