Frenkie de Jong vuelve a situarse en el centro de la tensión interna del Barça. Hansi Flick está más molesto con la actitud del neerlandés, al que percibe demasiado centrado en su selección y menos implicado con el día a día azulgrana. La situación recuerda a lo ocurrido con Ter Stegen, ya que el técnico considera que cuando un jugador deja de alinearse con el proyecto, la mejor solución es preparar su salida.
El problema es que De Jong no puede marcharse ahora. El Barça confirmó que sufre una rotura del ligamento lateral interno de la rodilla derecha, una lesión que necesita tratamiento conservador y seguimiento. Ese contratiempo prácticamente elimina cualquier opción de venta durante este verano y obliga al club a aplazar una decisión que Hansi Flick empieza a tener clara.
Flick está cansado de la situación con De Jong
La molestia del entrenador viene también por cómo se ha gestionado todo alrededor del Mundial. De Jong llegó tocado, jugó con Países Bajos y regresó con una lesión más seria de lo esperado. Dentro del club existe la sensación de que el futbolista priorizó estar disponible para su selección incluso cuando su estado físico aconsejaba mayor prudencia. Para Flick, ese mensaje no encaja con el compromiso que exige a sus jugadores.
El técnico no quiere repetir situaciones que desgasten al vestuario durante meses. Con Ter Stegen ya tomó una postura firme y con De Jong está siguiendo una línea parecida. Si el neerlandés recupera su mejor nivel y vuelve centrado, todavía tendría margen para cambiar la situación. Pero ahora mismo la opción de una salida en enero gana fuerza dentro de la planificación culé.
Enero aparece como la solución
Enero aparece como el momento lógico porque permitiría al jugador recuperarse, volver a competir y recuperar valor de mercado antes de escuchar propuestas. También daría al Barça tiempo para reorganizar el centro del campo y decidir qué perfil necesita incorporar. Flick quiere futbolistas completamente comprometidos con el proyecto y no quiere condicionar su planificación a un jugador cuya continuidad genera serias dudas.
De Jong sigue teniendo calidad, experiencia y peso en el vestuario, pero su situación ha cambiado. La lesión le protege de una salida inmediata, no de una decisión a medio plazo. Flick observa su recuperación, su actitud y su implicación diaria. Si no percibe un cambio claro, enero puede convertirse en el punto final. Igual que con Ter Stegen, el técnico parece dispuesto a priorizar la estabilidad del grupo por encima del nombre del futbolista.
