Saturno ha vuelto a sorprendernos. Una vez más. Si hasta ahora el gran protagonista de su atmósfera era el famoso hexágono del polo norte de Saturno, una enorme estructura de seis lados que lleva más de 40 años siendo observada, ahora los científicos han encontrado otra figura geométrica todavía más alucinante, un decágono en el polo sur.
El descubrimiento ha sido realizado por un equipo internacional liderado por investigadores de la Universidad del País Vasco (EHU/UPV), que ha podido estudiar esta enorme formación gracias a las imágenes del telescopio espacial Hubble y a observaciones realizadas desde la Tierra.
Y no, no hay ninguna estructura sólida flotando sobre Saturno. El decágono forma parte de la propia atmósfera del planeta y está relacionado con una corriente de aire extremadamente rápida. Los investigadores creen que puede ayudar a entender mejor por qué Saturno es capaz de crear formas tan extrañas en sus nubes.
Hallan un decágono gigantesco en Saturno
La nueva estructura se encuentra alrededor del polo sur de Saturno, aproximadamente a 60 grados de latitud sur. Tiene diez lados y es tan grande que cada uno de ellos supera los 16.000 kilómetros. Para hacerse una idea, estamos hablando de una extensión mayor que el diámetro de la Tierra.
Las primeras imágenes que permitieron identificar el decágono fueron tomadas en 2023, cuando el hemisferio sur de Saturno comenzó a ser más visible desde nuestro planeta. Las observaciones posteriores realizadas en 2024 y 2025 confirmaron que aquella forma no era una casualidad.
El decágono está asociado a una corriente que alcanza velocidades de unos 400 kilómetros por hora. Sin embargo, la estructura completa se desplaza mucho más despacio, a unos 10 kilómetros por hora respecto a la rotación del planeta.

Hay otra diferencia curiosa respecto al famoso hexágono del norte. Los diez vértices del nuevo decágono parecen oscilar y completar un movimiento cada 32 días. Además, algunos de ellos son menos visibles que otros, algo que apunta a que la formación todavía está evolucionando.
Los investigadores también han realizado simulaciones para intentar explicar cómo puede aparecer una figura así. Por ahora existen varias posibilidades, pero ninguna respuesta definitiva.
Y ahí está precisamente lo interesante: el descubrimiento demuestra que el hexágono del norte quizá no sea una rareza tan exclusiva como se pensaba. Ahora toca seguir observando el polo sur para descubrir cuánto tiempo puede sobrevivir este gigantesco decágono y qué secretos esconde la atmósfera de Saturno.