En el entorno del mercado internacional empieza a instalarse una idea incómoda para el Barça. Según fuentes cercanas, Harry Kane, uno de los grandes objetivos de los culés de cara a verano, no cree que el club azulgrana tenga capacidad real para afrontar determinadas operaciones de primer nivel. El delantero inglés considera que su nombre está siendo utilizado más como herramienta de presión que como objetivo de verdad.

Kane interpreta que la situación económica del Barça limita cualquier movimiento de gran envergadura en el mercado de fichajes. Por lo que desde su entorno deslizan que nunca ha existido una negociación como tal, sino contactos indirectos y ruido mediático, poco más que eso. La sensación que transmiten es que el club va de farol.

Dudas en las grandes estrellas

El inglés no es el único que piensa así. Erling Haaland comparte esa percepción en su entorno más cercano. Ambos entienden que sus nombres sirven para alimentar expectativas y, sobre todo, para influir en otras operaciones. La lectura que hacen es que vincularse a delanteros de máximo nivel puede ayudar al Barça a presionar en negociaciones diferentes a las suyas. En este caso, el objetivo sería abaratar el coste de Julián Álvarez, utilizando el interés por Kane o Haaland como elemento disuasorio frente. Algo que no saben a ciencia cierta, pero que sospechan. 

Julian Alvarez Atletico de Madrid Europa Press
Julian Alvarez Atletico de Madrid Europa Press

Desde el punto de vista de estos futbolistas, no hay una capacidad financiera que respalde una oferta firme por sus fichajes. Y en mercados de esta magnitud, las cifras mandan por encima de cualquier otra cosa.

El Barça juega sus cartas según sus intereses

La realidad es que, el Barça está buscando un nueve de primer nivel y desde la dirección deportiva se han deslizado nombres como el de Kane, Haaland o el de Julián Álvarez. Son jugadores que gustan y que encajarían en el molde de un Hansi Flick que sabe que necesita incorporar a un gran delantero para dar el paso adelante definitivo que consolide a los culés como una potencia en el fútbol europeo. Por otro lado, solo en las oficinas del Camp Nou saben si están yendo de farol o si de verdad se trabaja en fichajes de cracks como los mencionados.

Así pues, la delicada realidad económica del Barça es lo que lleva a que cracks como Haaland o Kane no consideren que el conjunto blaugrana esté tratando de ficharlos con intención real.