En el Barça la lesión de Frenkie de Jong ha activado todas las alarmas en el cuerpo técnico. El centrocampista estará entre cinco y seis semanas fuera, y eso deja al equipo sin una pieza estructural en la base del juego. Ante esta situación, Hansi Flick ha tomado la decisión de pedirle a Eric Garcia un último esfuerzo en una posición que no es su favorita, pero para la que es fundamental.

El técnico alemán entiende que el momento no admite experimentos. La baja de De Jong obliga a reajustar el esquema, y Flick considera que Eric es el futbolista más fiable para asumir el rol de pivote en este tramo delicado de la temporada, donde comienzan a jugarse los partidos grandes de verdad. Aunque el jugador quiere consolidarse definitivamente como central, el contexto manda y la posición de pivote queda con un hueco importante.

Eric quiere volver al eje de la defensa

Eric Garcia ha trasladado en varias ocasiones que su prioridad es asentarse como central. Se siente más cómodo defendiendo en la línea de cuatro y cree que ahí puede ofrecer su mejor versión. Sin embargo, el equipo necesita equilibrio en la medular. Flick siempre ha valorado mucho al jugador por su capacidad de adaptación y su intelgfencia y, junto a la experiencia que ya tiene, lo ve como una opción más fiable que Bernal y Casadó. No es un especialista en la demarcación, pero entiende el juego como pocos y cumple con rigor lo que se le pide.

Victòria del Barça contra l'Oviedo, amb un altre partidàs d'Èric Garcia IG

La conversación entre entrenador y jugador ha sido directa. El mensaje es que el equipo necesita cubrir la ausencia de De Jong y Eric es el perfil que mejor puede hacerlo sin alterar en exceso el sistema y asegurando un buen rendimiento en la delicada posición de seis.

Un esfuerzo por el colectivo

Flick no le pide un cambio definitivo de rol, sino un compromiso temporal hasta que el neerlandés regrese al cabo de unas cinco o seis semanas. El entrenador alemán sabe que no es la solución ideal a largo plazo, pero sí que se trata de la más estable a corto. En el vestuario se interpreta como un gesto de responsabilidad. La lesión de un titular indiscutible obliga a todos a dar un paso adelante, incluso si eso implica salir de la zona de confort.

La situación es crítica y el Barça no puede permitirse perder equilibrio en el centro del campo. Por eso Flick insiste en que es momento de que Eric Garcia de un paso adelante, ya que tendrá que asumir nuevamente el papel de pivote. No es su deseo principal, pero el equipo lo necesita. Y en este tramo decisivo, la prioridad no es la situación individual, sino sostener el equipo y sacar adelante los partidos.