Hansi Flick no estaría nada satisfecho con la forma en la que Frenkie de Jong ha gestionado su lesión de rodilla. El centrocampista neerlandés llegó tocado al Mundial, pero decidió forzar para seguir ayudando a Países Bajos pese a las molestias en su rodilla. Una decisión que ahora tiene consecuencias importantes para el Barça, porque el futbolista deberá afrontar una recuperación larga y se perderá una parte considerable del inicio de temporada.
La decepción no sería únicamente por parte de Flick. Dentro del vestuario tampoco habría gustado que De Jong asumiera tantos riesgos con su selección sabiendo que ya arrastraba problemas físicos. El neerlandés es uno de los futbolistas importantes de la plantilla y su ausencia obliga al técnico alemán a modificar la planificación del centro del campo cuando comienza un curso cargado de objetivos.
La decisión de De Jong no ha gustado
El principal malestar nace de la sensación de que la lesión podía haberse gestionado con mayor prudencia. De Jong jugó durante el Mundial con la rodilla protegida y llegó a reconocer que ya tenía molestias. Finalmente, las pruebas realizadas a su regreso confirmaron una rotura del ligamento lateral interno de la rodilla derecha, una lesión que requiere paciencia y que amenaza con mantenerlo alejado de los terrenos de juego durante meses.
Para Flick, el problema va más allá de perder a un centrocampista importante. El entrenador necesita jugadores disponibles y comprometidos con la planificación del Barça. De Jong estaba destinado a tener nuevamente un papel importante, pero esta lesión vuelve a generar dudas alrededor de un futbolista cuyo historial físico ya ha condicionado diferentes momentos de su etapa como culé.
El Barça tendrá que reorganizar el centro del campo
La baja del neerlandés abre ahora la puerta a otros jugadores. Marc Bernal puede ganar peso durante los próximos meses, mientras que Flick también dispone de alternativas para reconstruir el doble pivote. El técnico tendrá que encontrar una solución sin uno de los futbolistas que mejor interpreta la salida de balón y que más facilidad tiene para superar líneas mediante conducción.
De Jong, mientras tanto, deberá concentrarse en su recuperación y recuperar la confianza interna. Nadie discute su calidad, pero la forma en la que decidió competir con Países Bajos estando tocado habría provocado malestar. Flick esperaba más prudencia y parte del vestuario comparte esa sensación: el Barça vuelve a pagar las consecuencias de una decisión tomada lejos del club.
