Hansi Flick vuelve a mirar con enorme preocupación hacia la selección española. Lamine Yamal apunta a ser titular contra Arabia Saudí pese a no encontrarse todavía al cien por cien después de su lesión muscular. El Barça había diseñado una recuperación progresiva, pero el empate ante Cabo Verde ha aumentado la presión sobre Luis de la Fuente y puede acelerar peligrosamente el regreso del extremo.
El futbolista disputó la segunda mitad del primer encuentro y cambió el ritmo de España, aunque todavía mostró algunas limitaciones físicas. Ahora, el cuerpo técnico español considera que su presencia desde el inicio puede solucionar la falta de profundidad y desborde. Flick entiende la necesidad, pero considera una falta de consideración cargar toda la responsabilidad sobre un jugador de solo 18 años y sin ritmo de juego.
El Barça no quiere otra recaída por acelerar los plazos
Lamine llevaba 54 días sin competir antes de reaparecer en el Mundial. Su lesión en el bíceps femoral obligó al Barça a extremar las precauciones y a mantener contactos con los médicos de la selección. El plan inicial pasaba por aumentar sus minutos progresivamente, evitando que disputara un partido completo hasta encontrarse totalmente preparado. Algo que no se va a cumplir.
El problema es que España necesita ganar y De la Fuente ve en Lamine su solución más inmediata. El seleccionador puede utilizarlo como titular pese a que algunas informaciones sitúan su condición física alrededor del 80%. Para Flick, exponerlo durante demasiados minutos ante un rival intenso sería repetir errores anteriores y poner en peligro no solo su Mundial, sino también el comienzo de la próxima temporada.
Lamine también quiere jugar y aumenta la preocupación
El propio futbolista está dispuesto a asumir el riesgo. Lamine considera el Mundial una oportunidad única y quiere ayudar al equipo después del tropiezo inicial. Esa ambición dificulta todavía más la situación, porque probablemente no pedirá descanso aunque sienta molestias. Flick teme que entre el deseo del jugador y la presión de De la Fuente nadie establezca un límite razonable.
La realidad es que no existe un enfrentamiento público entre el Barça y la Federación, pero la tensión vuelve a crecer. De la Fuente asegura que Lamine está disponible y el extremo quiere ser titular, mientras Flick observa cómo su jugador más importante puede ser forzado antes de completar su recuperación. Para el técnico alemán, competir no puede significar ignorar los plazos médicos ni convertir al joven atacante en la única solución de España.
