Marc-André ter Stegen ha regresado a las convocatorias tras superar su lesión de espalda, pero la situación dista mucho de estar en un buen momento. En los despachos del Barça reconocen que Hansi Flick ha comunicado directamente a Deco que debe resolver el futuro del alemán cuanto antes para evitar un conflicto mayor dentro del vestuario.
Flick teme una bomba interna en la portería
Y es que el técnico alemán considera que tener a Ter Stegen como suplente ha sido algo prácticamente imposible de gestionar. La realidad es que el guardameta, después de tantos años como titular indiscutible, no asume bien un rol secundario, y en el cuerpo técnico ya han detectado que su presencia en la sombra puede generar tensiones, malas caras y un clima que Flick no quiere tolerar en un momento tan delicado de la temporada.

De este modo, el entrenador ha sido claro con que sus dos porteros son Joan García y Wojciech Szczesny, los que considera preparados para ejecutar su modelo. Ter Stegen no encaja en los planes del nuevo Barça y Flick teme que, si no se actúa en enero, la situación se convierta en un foco de conflictos internos justo cuando el equipo más necesita estabilidad.
El Barça estudia una salida inmediata en enero
La salida del alemán, sin embargo, no es sencilla. Ter Stegen tiene contrato y un salario muy elevado. Lo dificulta encontrar una operación rápida. Por este motivo, Deco ya trabaja discretamente en el mercado para encontrar una solución, pero en el club admiten que será una de las operaciones más complejas del invierno. Aun así, Flick ha sido contundente y no quiere más dudas ni caras largas en el vestuario.
Y es que, con la presión deportiva aumentando y el Barça obligado a reaccionar en Liga y Champions, cualquier detalle puede desequilibrar un ambiente ya frágil. Flick lo sabe y por eso ha pedido actuar sin esperar a que la bomba estalle. Así pues, el futuro de Ter Stegen apunta cada vez más lejos del Camp Nou, y el Barça se prepara para uno de los movimientos más inesperados del próximo mercado de enero.