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Hansi Flick quiere hablar directamente con Lamine Yamal para evitar que las últimas decisiones del Barça provoquen un problema mayor dentro del vestuario. Las posibles salidas de Marc Casadó, Héctor Fort y Alejandro Balde afectan especialmente al extremo porque mantiene una relación muy cercana con los tres. De hecho son sus tres mejores amigos en el vestuario. El técnico alemán quiere explicarle que no existe ninguna persecución contra su círculo y que las decisiones responden exclusivamente a la planificación deportiva.

La preocupación está en cómo puede interpretar Lamine una sucesión de movimientos que toca directamente a varios de sus amigos. Flick sabe que el joven tiene cada vez más peso dentro del equipo y quiere adelantarse a cualquier malestar. Su intención es reunirse con él, darle explicaciones y dejarle claro que nadie pretende aislarlo ni perjudicarlo, sino crear el entorno que el club considera más adecuado para su crecimiento.

Flick quiere separar amistad y decisiones deportivas

Casadó, Fort y Balde viven situaciones diferentes, pero los tres han quedado señalados a lo largo del verano. Flick entiende que Lamine Yamal puede sentirse incómodo viendo cómo compañeros con los que comparte gran parte de su día a día pierden protagonismo o incluso pueden abandonar el Barça. Por eso considera necesario explicar personalmente cada decisión.

Lamine Yamal Instagram (27)

Según ha contado Núria Casas en Culemanía, dentro del club existe además la voluntad de cuidar especialmente el entorno de Lamine y evitar influencias que puedan distraerlo de su evolución. La idea recuerda a medidas que el Barça aplicó en otras épocas con jóvenes estrellas, intentando controlar qué figuras tenían más peso alrededor de ellas.

El Barça quiere proteger a su gran estrella

El ejemplo que se utiliza internamente es el de Leo Messi. Durante sus primeros años, el club también tomó decisiones importantes alrededor de su entorno deportivo y llegó a separar determinados referentes para favorecer que asumiera mayor responsabilidad. Flick quiere que Lamine entienda que cualquier movimiento actual parte de una lógica parecida.

La reunión busca precisamente evitar interpretaciones equivocadas. El técnico confía plenamente en Lamine y lo considera el futbolista alrededor del cual debe crecer el proyecto, pero también quiere establecer límites claros. Casadó, Fort o Balde pueden ser amigos importantes fuera del campo; dentro, sus futuros dependerán del rendimiento y de las necesidades del equipo. Flick quiere convencer a Lamine de que no se trata de una persecución, sino de decisiones que, desde el club, consideran necesarias para proteger su progresión.