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João Cancelo salió de Mestalla con la confirmación de uno de sus mayores temores desde que regresó al Barça, ya que Hansi Flick no lo ve como una pieza imprescindible. El motivo tiene nombre propio, Xavi Espart. El joven lateral está ofreciendo un nivel tan alto que ha cambiado por completo las jerarquías de la banda izquierda y ha dejado al portugués en una situación muy parecida, o incluso peor, que la de Alejandro Balde.

Cancelo sabía que su encaje no iba a ser sencillo porque por la derecha Lamine Yamal condiciona cualquier elección. Flick considera que ambos tienden a ocupar zonas similares y prefiere un lateral que libere espacio para el extremo. Por eso, la izquierda aparecía como su gran oportunidad. El problema es que Espart ha aprovechado cada minuto y ha convertido esa vía en otra puerta prácticamente cerrada.

Xavi Espart se ha ganado el sitio que Cancelo esperaba

En Mestalla, Flick volvió a comprobar que Espart le da exactamente lo que busca. Tiene energía, profundidad, entiende cuándo subir y cuándo quedarse, y además ofrece una intensidad defensiva que el técnico valora muchísimo. No necesita intervenir constantemente para influir en el partido y eso encaja bien con una banda donde el Barça ya acumula mucho talento ofensivo.

Xavi Espart Barça Gamper

Cancelo, en cambio, necesita más balón y más libertad. Cuando no puede asumir ese protagonismo, su impacto disminuye. Esa diferencia explica por qué Flick empieza a verlo más como una alternativa puntual que como un titular estable.

Balde ya vivió exactamente el mismo problema

La comparación con Balde resulta inevitable. El canterano también perdió terreno porque Espart respondió por encima de lo esperado y terminó alterando una jerarquía que parecía mucho más clara antes de comenzar la temporada. Ahora Cancelo descubre que el joven no era únicamente una solución temporal.

Hansi Flick no tiene ningún problema en sentar a futbolistas con nombre si considera que otro ofrece mayor rendimiento. Espart se ha ganado esa confianza desde el campo y cada partido que mantiene el nivel hace más difícil justificar un cambio. Cancelo regresó pensando que podría encontrar minutos importantes alternando ambos laterales. Después de Mestalla, la realidad es mucho más incómoda, ya que por la derecha está condicionado por Lamine y por la izquierda aparece Espart. Exactamente el escenario que temía, con muy poco margen para convertirse en titular.