El Barça sigue ajustando su funcionamiento y Hansi Flick empieza a perfilar con claridad qué piezas encajan mejor en su sistema, de cara a la recta final de la temporada. En este sentido, tras varios partidos, el técnico alemán ha identificado un problema que afecta directamente a uno de sus jugadores clave, como lo es Lamine Yamal.
Y es que el rendimiento del extremo varía mucho en función del lateral con el que comparte banda derecha. No es solo una cuestión individual, sino de la gestión de espacios, retornos y capacidad de asociación. Dos aspectos muy importantes para que Lamine Yamal puede sacar a relucir su mejor versión sobre el terreno de juego.
Flick detecta una incompatibilidad en la banda
La realidad es que Lamine Yamal no termina de sentirse cómodo cuando juega junto a jugadores como Joao Cancelo o Ronald Araujo. Con ambos perfiles, el 10 del Barça pierde claridad a la hora de mostrar su mejor versión, no se entienden bien y se pisan espacios constantemente.

De este modo, Flick considera que estas combinaciones no favorecen el juego del extremo. Cancelo tiende a ocupar zonas interiores y asumir demasiado protagonismo con balón, mientras que Araujo no ofrece esa proyección ofensiva necesaria para abrir el campo. Esto provoca que Lamine reciba en posiciones menos ventajosas, con menos espacio y más presión de la defensa rival, reduciendo su impacto en el partido.
Con otros perfiles, el rendimiento de Lamine mejora
Y es que el contraste es evidente cuando el extremo comparte banda con Jules Koundé, Xavi Espart o Eric García. Estos perfiles ofrecen un equilibrio mucho mayor, crean un equipo más ordenado para atacar. La realidad es que con ellos, Lamine encuentra más libertad para encarar, recibir abierto y explotar su letal uno contra uno. La ocupación de espacios es mejor y el equipo gana fluidez en ataque. Además, estos laterales priorizan el equilibrio defensivo y el posicionamiento, lo que permite que el extremo asuma más riesgos sin comprometer al equipo.
De este modo, Hansi Flick comienza a construir alianzas más claras dentro del once culé, entendiendo que no todas las combinaciones funcionan igual. Así pues, la decisión del técnico es clara: proteger el rendimiento de Lamine Yamal pasa por rodearlo de perfiles compatibles. No se trata de señalar individualmente, sino de optimizar el funcionamiento colectivo. Y en ese escenario, hay dos combinaciones que Flick prefiere evitar de cara al futuro.