Hansi Flick ha tomado una decisión que puede convertirse en un problema para Deco apenas unas semanas después de cerrar el fichaje de Gabriel Jesus. El técnico alemán mantiene intacta su apuesta por Raphinha como nueve del Barça y, si el brasileño continúa rindiendo al nivel actual, la nueva incorporación corre serio riesgo de quedarse sin un papel protagonista.
La situación es especialmente incómoda porque Gabriel Jesus llegó como una alternativa importante para reforzar el ataque, pero Flick no quiere romper una fórmula que ya funciona. Raphinha se ha adaptado al centro del ataque, ofrece movilidad, presión y una conexión muy buena con Lamine Yamal. Para el entrenador, tocar esa estructura únicamente para justificar un fichaje no tendría sentido.
Raphinha se ha convertido en el nueve intocable de Flick
El técnico valora que Raphinha no actúe como un delantero fijo y tenga todo tipo de registros. El brasileño cae a bandas, arrastra centrales, aparece entre líneas y libera espacios para las llegadas de otros jugadores. Además, su intensidad sin balón encaja perfectamente con la presión alta que Flick quiere mantener durante los partidos.
Ese rendimiento le ha permitido ganar una batalla que, en principio, parecía destinada a un delantero más natural. Flick considera que el equipo funciona mejor con Raphinha por dentro y Lamine Yamal abierto en la derecha, una distribución que también permite que Fermín ataque el área desde segunda línea.
Gabriel Jesus puede pasar de fichaje importante a suplente
El gran perjudicado es Gabriel Jesus. Deco apostó por él como una solución de nivel para el puesto de nueve, pero ahora mismo no tiene garantizado ni siquiera entrar en el once. Si Raphinha mantiene este rendimiento, el brasileño deberá asumir un papel secundario y esperar oportunidades desde el banquillo. Flick no quiere regalar minutos por jerarquía ni por inversión. Su mensaje es que jugará quien mejor encaje y quien ofrezca más al colectivo. Y ahora mismo ese futbolista es Raphinha.
La situación puede generar ruido porque el Barça ha invertido unos 10 millones en una operación que parecía destinada a reforzar inmediatamente el once. Sin embargo, Flick ya ha dejado clara su prioridad. Raphinha seguirá siendo el nueve mientras responda. Gabriel Jesus tendrá que convencer desde atrás y demostrar que puede cambiar una jerarquía que, de momento, parece completamente cerrada.
