Hansi Flick, aunque no cree en él, lo quiere ya en Barcelona porque, como Rodri, debuta en Elche

Hansi Flick ha acelerado la petición de un delantero centro ante la dificultad extrema de cerrar a Julián Álvarez. El técnico alemán ya acepta que Georges Mikautadze puede convertirse en una solución válida, aunque no exista convencimiento absoluto. El atacante del Villarreal está sobre la mesa y Flick prefiere tenerlo cuanto antes para empezar a trabajar con él.

La urgencia tiene una fecha muy concreta y en un mundo ideal debería resolverse para el próximo partido de Liga ante el Elche. Flick quiere que, si la operación se desbloquea, Mikautadze pueda llegar a Barcelona, entrenarse y estar disponible para debutar. No sería el nueve ideal que pidió al comenzar el mercado, pero sí un delantero con capacidad para aportar desde el primer momento.

Mikautadze es suficiente a Flick

Mikautadze viene de una temporada sólida con el Villarreal y ha demostrado que puede marcar, asociarse y moverse fuera del área. No es un delantero estático, algo que gusta a Flick porque el Barça necesita jugadores que se asocien con los extremos y el centro del campo. Su perfil ofrece movilidad y una adaptación a LaLiga prácticamente inmediata por venir del Villarreal.

La gran duda está en su techo. Flick no está convencido de que Mikautadze sea el delantero capaz de liderar al Barça durante cuatro o cinco temporadas ni de que justifique una inversión enorme. Por eso durante semanas insistió en Julián Álvarez. Sin embargo, el argentino sigue prácticamente bloqueado y esperar demasiado puede dejar al equipo sin ninguna referencia nueva.

El Elche marca ahora los tiempos

El Villarreal tampoco regalará a su delantero. Su valoración se ha disparado después de una buena temporada y cualquier negociación obligará al Barça a realizar un esfuerzo económico importante. Deco deberá encontrar una fórmula asumible y evitar que la necesidad convierta una alternativa en una operación desproporcionada. Flick ha dado su aprobación, pero con límites claros.

La postura del entrenador resume el cambio de escenario. Mikautadze no era su primera elección y probablemente tampoco la segunda, pero hoy daría por bueno su fichaje si llega rápido y en condiciones económicas razonables. El Barça necesita un nueve, Julián parece casi imposible y Ferran ya no está para asumir ese papel. Flick quiere trabajar con una referencia cuanto antes y, si puede estrenarse frente al Elche, mejor. La exigencia ya no es encontrar al delantero perfecto, sino evitar comenzar otra fase de la temporada sin una solución específica en el área. Además, su conocimiento del campeonato reduce considerablemente cualquier periodo de adaptación.