Hansi Flick ha tomado una decisión contundente a pocos días del Trofeo Joan Gamper. El técnico quiere que Marc Casadó y Héctor Fort tengan resuelto su futuro antes del partido de presentación y prefiere que ninguno forme parte del escaparate si el club consigue cerrar sus salidas. Ambos han perdido espacio dentro de una plantilla que necesita reducir efectivos y generar ingresos.
Casadó y Fort ya trabajan al margen del grupo mientras el Barça intenta evitar cualquier lesión que pueda bloquear una operación. La medida refleja hasta qué punto sus salidas se han convertido en prioritarias. Hansi Flick no quiere afrontar el inicio de la temporada con futbolistas que prácticamente no tendrán minutos y cuya presencia también puede frenar la progresión de otras piezas jóvenes.
Casadó necesita salir para liberar el centro del campo
La situación de Casadó se ha complicado después del crecimiento de Marc Bernal y de los movimientos realizados por el Barça para reforzar la medular. El canterano conserva mercado y cuenta con propuestas importantes, especialmente desde Arabia Saudí. El club entiende que venderlo ahora puede generar una cantidad relevante y aliviar una zona donde Flick ya tiene demasiadas alternativas.

Héctor Fort vive un escenario parecido. El lateral nunca terminó de consolidarse bajo las órdenes del entrenador alemán y ahora tiene todavía más competencia. Koundé sigue siendo una opción, Eric García puede actuar en la derecha y Xavi Espart ha irrumpido con fuerza durante la pretemporada. Flick considera que Fort necesita jugar regularmente y que quedarse como última alternativa perjudicaría su evolución.
Flick quiere las dos operaciones cerradas antes del Gamper
El objetivo interno es avanzar ambas salidas antes del Joan Gamper. No se trata únicamente de evitar una imagen incómoda durante la presentación, sino de cerrar cuanto antes la plantilla y reducir riesgos. Una lesión de cualquiera de los dos podría frenar negociaciones ya abiertas y obligar al Barça a mantener jugadores con los que el técnico no cuenta de manera prioritaria.
Flick ha sido claro, ya que prefiere resolver los casos antes de comenzar la temporada. Casadó y Fort siguen siendo futbolistas formados en casa y el club quiere encontrar fórmulas que protejan su futuro, mediante ventas con condiciones favorables o mecanismos que permitan recuperarlos. Pero el mensaje deportivo es inequívoco. El Gamper debe servir para presentar el proyecto que competirá durante el curso, no para mantener en escena a jugadores pendientes de salir. Si las negociaciones avanzan como espera Deco, ninguno de los dos debería llegar al partido como miembro principal de la rotación.