En el Real Madrid hay situaciones que no hacen ruido, pero se sienten. Dani Ceballos ya no es el futbolista que celebraba cada minuto como una conquista. Algo ha cambiado. No juega, no entra en los planes de su entrenador y su protagonismo se ha diluido hasta convertirse en una pieza casi residual en este Real Madrid. Y cuando un jugador pierde la ilusión, el vestuario lo percibe antes que nadie.

La realidad es que Álvaro Arbeloa no cuenta con él. El técnico ha apostado por dar prioridad a jóvenes de la cantera y a perfiles que encajan mejor en su idea de juego. Ceballos, mientras tanto, observa cómo pasan los partidos desde el banquillo. No hay un conflicto como tal, pero sí una sensación de estancamiento que empieza a pesar demasiado. Especialmente cuando su perfil podría ser muy útil a un Madrid que vive sin un organizado como él.

Carvajal le abre los ojos

Dentro del vestuario, una de las voces más respetadas ha sido clara. Dani Carvajal, capitán y referente, le ha trasladado un consejo sincero, porque si no eres feliz y no juegas, quizá ha llegado el momento de mirar hacia otro lado. No es una invitación a marcharse por la puerta de atrás, sino una reflexión casi de amgo. Y es que sin estar a gusto, es casi imposible mostrar la mejor versión de un jugador.

Dani Ceballos Reial Madrid

Ceballos necesita continuidad. Necesita sentirse importante. Con ritmo, confianza y minutos, es un centrocampista capaz de marcar diferencias. Pero sin oportunidades, su capacidad como jugador se apaga. Y la competencia en el Real Madrid no espera a nadie.

Un ciclo que puede estar cerrado

El club no le ha señalado, pero tampoco le ha ofrecido garantías de renovación. Si la situación no cambia, el verano será decisivo. Hay mercado para él en LaLiga y también fuera de España. Equipos que le aseguran un rol más protagonista y que valoran su calidad técnica y su capacidad para dirigir el juego.

La cuestión ya no es solamente deportiva, es también emocional. Ceballos ha dejado de disfrutar. Y cuando un futbolista pierde la chispa, difícilmente puede rendir al máximo nivel. El Real Madrid seguirá compitiendo, con o sin él. Pero el andaluz debe decidir si quiere seguir esperando una oportunidad incierta o buscar un proyecto donde vuelva a sentirse importante. En el vestuario son muy conscientes de que la felicidad también juega. Y ahora mismo, Dani Ceballos no la encuentra vestido de blanco.