El fichaje de Ilkay Gündogan va a provocar un tsunami dentro del Barça. Y es que el alemán no ha salido del Manchester City, con el que acaba de ganar el triplete, para ser suplente, por lo que a Xavi Hernández le tocará tomar una decisión impopular. La temporada pasada, el entrenador de Terrassa decidió pasar el inicial 4-3-3 al 4-4-2, para dar cabida en el mismo once a Sergio Busquets, Frenkie de Jong, Pedri y Gavi. Durante toda la temporada, Xavi intentó que De Jong asumiera las tareas de Busquets, que pasara a ser el nuevo pivote defensivo, pero el neerlandés no lo consiguió.
Con la salida de Busquets, Xavi no contempló afrontar la temporada que viene sin un fichaje para la posición, hasta el punto de aceptar la llegada de Oriol Romeu, a pesar de pedir una vez tras otra que necesitaba el fichaje de Martín Zubimendi. Y ahora, con Gündogan en la plantilla, el entrenador deberá tomar una decisión importante, ya que en el once tipo no caben todos.

Gavi, principal damnificado del fichaje de Gündogan
Dando por hecho que el nuevo once base de Xavi Hernández seguirá siendo un 4-4-2 y que De Jong, Pedri y Gündogan son fijos, el entrenador de Terrassa deberá sacrificar a un peso pesado. Lo lógico, por nombre, es que el damnificado fuera Oriol Romeu, para dar entrada a Gavi, aunque en ese caso el Barça debería jugar sin un pivote defensivo, ya que Xavi no contempla a De Jong ahí. Sería el paso a un doble pivote bastante extraño en el Barça. La otra opción sería darle la titularidad a Romeu, que pasaría a ser el 'nuevo Busquets', aunque en este caso la decisión sería muy impopular, ya que significaría la suplencia de Gavi.
Por otro lado, seguir apostando por un 4-4-2 supondrá otro listado de damnificados, ya que dando por hecho que Dembélé es un fijo como extremo y que Lewandowski es titularísimo, todo ello dejará en el banquillo al resto de delanteros, Ansu Fati, Ferran Torres y Raphinha, que pasarían a ser suplentes o, como mucho, a aspirar a entrar en la rotación de Dembélé.

Alejandro Balde, también en peligro
Existen en la pizarra una tercera variación, aunque se vislumbra como una solución para momentos concretos, más que una táctica para el largo plazo. Además, también sería bastante impopular. Se trataría del paso al banquillo de Alejandro Balde, jugando con una línea de 3 centrales en defensa, como el Manchester City de la temporada pasada. En ese caso, con Koundé, Araujo y Christensen formando la línea defensiva, Xavi sí podría unir a Oriol Romeu, De Jong, Pedri, Gavi y Gündogan en el centro del campo, con Lewandowski y Dembélé arriba.
Es obvio que para afrontar una temporada, a Xavi le vendrá de maravilla disponer de una plantilla larga para poder hacer frente a las lesiones y poder dar descansos. El problema es que en aquellos partidos clave que todos quieren jugar, deberá haber jugadores sacrificados, decisiones que pueden acabar generando problemas.