Cargando...

Marc Márquez está compitiendo a un nivel altísimo a pesar de los problemas físicos, en teoría ya superados, pero dentro de Ducati existe una preocupación que no desaparece. En este sentido, Gigi Dall’Igna sospecha que el español todavía no está contando todo lo que siente en el brazo y el hombro derecho. El piloto ha vuelto a ganar, tiene opciones más que reales en el Mundial y transmite fortaleza, aunque algunos gestos después de las carreras han reactivado las dudas.

Marc ya reconoció recientemente que había terminado algunas pruebas al límite y que el esfuerzo físico sigue siendo enorme. Sin embargo, no quiere ofrecer señales que puedan llevar a los médicos o al equipo a frenar su participación. Su objetivo es mantenerse sobre la moto, sumar puntos y luchar hasta el final por un campeonato que todavía considera completamente abierto.

Ducati teme que esté escondiendo dolor

Dall’Igna conoce perfectamente la capacidad de Márquez para competir lesionado y con dolor. El problema es que esa mentalidad, que lo ha convertido en uno de los pilotos más competitivos de la historia, también puede llevarlo a minimizar síntomas que son realmentye importantes. En Ducati creen que el brazo responde, pero no descartan que el dolor aumente en las carreras largas o después de varias vueltas al máximo, según el circuito.

38b27af1f1805f621ff423505dd9358d31532174w

El equipo médico necesita conocer cada molestia para ajustar la recuperación, la carga de entrenamiento y la posición sobre la moto. Si Marc oculta información, Ducati pierde capacidad para prevenir una recaída. El español, sin embargo, teme que cualquier aviso termine convertido en una obligación de descansar. En plena lucha por el título, no está dispuesto a regalar carreras ni puntos a sus rivales.

Márquez quiere correr a cualquier precio

Su rendimiento dificulta todavía más la decisión. Marc continúa siendo rápido, gana carreras y mantiene un ritmo que pocos pueden seguir. Desde fuera, no parece un piloto limitado, pero en Ducati saben que competir bien no significa estar completamente recuperado. La experiencia de sus anteriores lesiones obliga a vigilar cualquier cambio de fuerza, sensibilidad o movilidad en el brazo.

Dall’Igna no quiere apartarlo mientras sea competitivo y los médicos autoricen su presencia, aunque tampoco aceptará que arriesgue una lesión mayor. Por eso, Ducati seguirá realizando controles y observando su comportamiento después de cada sesión. Marc quiere proteger su oportunidad de conquistar otro Mundial y está dispuesto a soportar más dolor del que admite. La sospecha es precisamente que sigue contando solo lo imprescindible para que nadie pueda detenerlo antes de tiempo en esta temporada.