El centro del campo del Barça vuelve a situarse bajo el foco, esta vez por el crecimiento que ha mostrao Marc Bernal. En un equipo donde la competencia por las posiciones estratégicas es permanente, el crecimiento de jóvenes talentos suele generar situaciones especialmente delicadas cuando toca hacer un cambio que lleve al vterano de turno al banquillo, para así dar vuelo a la joven estrella. Algo que De Jong sospecha que puede acabar suceciendo.
El internacional neerlandés, durante años considerado una pieza capital en la medular azulgrana, observa cómo el ecosistema del equipo incorpora nuevos perfiles con protagonismo que va creciendo con el paso del tiempo. Entre ellos destaca Marc Bernal, uno de los talentos que más atención despierta dentro de la planificación del Barça. Su progresión no ha pasado desapercibida ni para el cuerpo técnico ni para los propios compañeros.
Marc Bernal y la lógica de la renovación generacional
La irrupción de Bernal encaja en una dinámica clásica del Barça, donde priorizan la apuesta sostenida por futbolistas formados en casa. El club históricamente ha priorizado la consolidación de talento joven cuando detecta perfiles que son capaces de jugra a un alto nivel. En posiciones tan sensibles como el pivote, esa idea es mayor, ya que para ser el pivote del Barça, es clave tener el ADN del equipo muy asimilado.

Para cualquier jugador asentado, la aparición de un competidor con alta proyección activa escenarios de reflexión. No implica necesariamente decisiones inmediatas, pero sí reconfigura el estado de las jerarquías dentro de la plantilla. Y eso, en un vestuario como el del Barça y con un jugar tan consolidado como De Jong, es espcialmente sensible.
La perspectiva de De Jong y el equilibrio de plantilla
Ante esta situación, surgen todo tipo de interpretaciones sobre el futuro. Frenkie de Jong, según fuentes cercanas, estaría cada vez más convencido de que en el Barça se plantean su situación como algo temporal y a un plazo no demasiado largo, ya que Bernal va creciendo y en un momento no muy lejano, pedirá a gritos la titularidad. Y eso implicaría, de forma casi inevitable, la venta o la salida de un Frenkie De Jong, que, hasta ahora no quiere dejar el club.
Así pues, con el crecimiento sostenido e imparable de Marc Bernal, Frenkie De Jong tiene cada vez más claro que va a llegar un momento en el que va a tener que asumir un sorpaso que para muchos es inevitable.