El Barça volverá del parón de selecciones con un problema que ha encendido todas las alarmas en el cuerpo técnico. La lesión de Raphinha durante un partido amistoso entre Brasil y Francia ha generado un profundo malestar en Hansi Flick, que considera que este tipo de situaciones no pueden volver a repetirse. Y mucho menos a estas alturas de temporada.

El técnico alemán no ve lo ocurrido como un simple accidente. Dentro del club se interpreta como una falta de previsión y de responsabilidad individual, especialmente tratándose de un jugador importante y en un momento clave de la temporada. La baja de Raphinha durante cuatro o cinco semanas afecta directamente a la planificación de la parte clave del año.

Flick endurece el mensaje al vestuario

De este modo, Flick ha sido claro en su discurso para el vestuario. La disciplina no se limita a los entrenamientos o a los partidos con el Barça, sino que también se extiende a la forma en que los futbolistas gestionan su esfuerzo cuando están con sus selecciones. Y es que el entrenador entiende que hay margen de decisión por parte del jugador. Saber cuando forzar y cuando no hacerlo forma parte del compromiso profesional de cada uno con el club que le paga el sueldo. En este sentido, considera que asumir riesgos innecesarios en partidos amistosos no es aceptable.

Raphinha Barca

El mensaje ha sido directo, ya que el club no puede permitirse perder jugadores clave por este tipo de situaciones. La exigencia del calendario obliga a tener a todos disponibles y cualquier error en la gestión física puede tener consecuencias importantes.

Medidas para evitar que vuelva a ocurrir

La realidad es que Flick no se quedará solo en una advertencia. El técnico ya ha dejado claro que el próximo caso similar tendrá consecuencias importantes y no va a ser una simple reprimenda. No se trata de sancionar una lesión, sino de actuar ante conductas que se consideren evitables y que acaben teniendo consecuencias sobre el equipo. El objetivo es reforzar la responsabilidad dentro del vestuario. Cada jugador debe ser consciente de su papel y de la importancia de cuidar su estado físico en todo momento, también fuera del entorno directo del club. Algo que Raphinha no hizo.

Así pues, el caso de Raphinha marca un antes y un después en el vestuario culé. Hansi Flick quiere establecer una línea firme que evite repetir errores y que garantice que el equipo llegue en las mejores condiciones posibles al tramo decisivo de la temporada.