Después de imponerse en el Clásico, el Barça ya ha conquistado matemáticamente la Liga. Lo hace cuando aún faltan tres jornadas, a ritmo de poder llegar a los 100 puntos y con la sensación de que aún hay mucho camino por recorrer. La generación de futbolistas jóvenes —Lamine, Cubarsí, Pedri, Gavi, Fermín y un largo etcétera— es dirigida por un Hansi Flick que se ha ganado los elogios de todo el barcelonismo. Hacía años que un técnico no generaba este consenso en Can Barça. Con este título, ya suma su segunda Liga al palmarés blaugrana, a la cual hay que añadir la Copa del Rey de la temporada pasada y las dos Supercopas de España. Es decir, cinco trofeos en dos temporadas. No es poca cosa.

Flick, el técnico que ha devuelto identidad y fe al Barça

Flick llegó en un momento de máxima necesidad al Barça. Después de una temporada en blanco con Xavi en el banquillo, había la sensación de que el club tenía que invertir más si quería volver a ser competitivo. Delante había un Real Madrid que había ganado la Champions y había fichado a Kylian Mbappé, el jugador que teóricamente tenía que dominar el mundo del fútbol. Pero, lejos de gastar grandes cantidades en fichajes, el Barça apostó por un técnico alemán que ya había triunfado en el Bayern de Múnich y del cual muchos culés no sabían gran cosa. La decisión no pudo ser más acertada. Flick ha dado al equipo una manera de jugar, una identidad y una mentalidad de conjunto ganador.

Hansi Flick Joan Laporta / Foto: EFE
Hansi Flick abrazándose con Joan Laporta / Foto: EFE

Lógicamente, no lo ha hecho solo. Lo ha conseguido con su cuerpo técnico y con una serie de jugadores que le han mostrado confianza en todo momento. El alemán ha sido capaz de convencerlos y de crear una armonía en un vestuario que necesitaba precisamente eso. Además de hacer crecer aún más a futbolistas como Lamine Yamal, Cubarsí, Fermín o Pedri, también ha conseguido que otros, como Raphinha o Lewandowski —sobre todo la temporada pasada—, dieran mucho al equipo. Lejos de las individualidades, el mensaje siempre se ha centrado en el colectivo: defender y atacar juntos, y hacer prevalecer la idea futbolística por encima de cualquier nombre propio.

Los 100 puntos, la renovación y la Champions: los retos que aún esperan a Flick

Ahora, al Barça le tocará intentar ganar los tres partidos que le quedan para alcanzar los 100 puntos. Una cifra a la que solo han llegado el Barça de Tito Vilanova y el Real Madrid de Mourinho. Y, también, oficializar la renovación de Flick. Al alemán solo le queda un año de contrato y ya hay acuerdo para que prolongue su estancia en el club. Es lo que él quiere. Ya dijo en rueda de prensa que le gustaría ser el entrenador cuando el Spotify Camp Nou estuviera completamente terminado y también ganar una Champions con el conjunto catalán. Este es, quizás, el gran reto pendiente. La temporada pasada se quedaron a las puertas de la final y esta, por múltiples circunstancias —algunas poco controlables—, cayeron injustamente en cuartos contra el Atlético de Madrid.