Hans-Dieter Flick ha destacado siempre por ser una persona sincera y directa con todos los jugadores de la plantilla. No se compromete con nadie, y no tiene ningún problema a la hora de dejar claro a los futbolistas que tiene a su disposición cuál es el plan que tiene con ellos. Y se ha demostrado con Marc Casadó, a quien ha recomendado abandonar el Barça si deseaba contar con minutos regularmente, ya que, en caso de quedarse, no tendría oportunidades.
Lo mismo sucedió con Ronald Araújo, que insistía en continuar durante una campaña más en el Spotify Camp Nou, pero finalmente aceptó la oferta que le puso el Liverpool encima de la mesa. Y quien también puede acabar haciendo las maletas antes de que finalice el mercado de verano es Andreas Christensen, que se encuentra en una situación muy delicada. Para empezar, porque se ha recuperado recientemente de una grave lesión de rodilla.
Es decir, que durante el curso anterior estuvo muchos meses sin jugar, y a esto hay que añadir los problemas físicos que tuvo previamente, que también le hicieron estar de baja durante un periodo de tiempo prolongado. En todal, acumula un par de años sin tener continuidad, y su reciente renovación responde más a un favor de Joan Laporta y de Deco, para no dejarlo tirado, que a una necesidad real de mantenerlo en nómina, como recuerdan desde otros periódicos.
Y aunque ha tenido minutos durante la pretemporada, y ha dejado buenas sensaciones, la realidad es que el internacional danés es la última opción en las rotaciones para el eje de la retaguardia. Por delante, cuenta con la competencia de Eric Garcia, de Pau Cubarsí o de Gerard Martín, que son intocables para Flick, sin olvidar la presencia de jóvenes talentos como Álvaro Cortés, que ha logrado convencer en los entrenamientos y en los partidos que ha disputado.
Sin descartar que acaben firmando a un nuevo central próximamente, con Aymeric Laporte entre los candidatos que más gustan.
Flick aconseja a Christensen que abandone el Barça
Todo esto ha provocado que Flick no tenga ninguna duda a la hora de aconsejar a Christensen que abandone el Barça, en caso de que desee recuperar la confianza en sí mismo y sentirse importante.
Porque si se queda, lo que puede esperar es jugar de manera esporádica y únicamente en caso de extrema necesidad.
