Cada vez queda menos para que empiece el Mundial de Fútbol 2026, que se disputará en Estados Unidos, México y Canadá. Pero si se acerca la cita mundialista, también se acerca la siguiente edición, la del Mundial 2030, que es la que se disputará en España, Portugal y Marruecos. Una nueva cita de selecciones que ya está creciendo en tensión a cuatro años vista por culpa de la incerteza y la falta de decisión de la FIFA.
Ya hace casi tres años de la elección de la candidatura euroafricana para el Mundial 2030. Una competición que será especial, la del centenario, y que tendrá los partidos inaugurales en Argentina, Paraguay y Uruguay. Pero ya desde el primer día se ha ido discutiendo de manera reiterada dónde se disputará la gran final. El Bernabéu parecía que sería la elección definitiva, pero Marruecos reclama que se dispute en el Estadio Hassan II —todavía en construcción—, mientras que también se ha hablado del Spotify Camp Nou. Una discusión constante y llena de matices, con mandatarios de los dos países llevando el partido de la final hacia su territorio. Lo que parece claro es que no se jugará en Portugal, que no tiene ningún interés en entrar en esta pugna.
La ministra Milagros Tolón apuesta por la final en España
Desde España son muchas las voces que definen esta final en clave española. Rafael Louzán, presidente de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), lo marca como un objetivo prioritario durante su mandato. También se han expresado en la misma línea otros mandatarios y políticos. La última en pronunciarse ha sido la ministra de Educación, Formación Profesional y Deportes de España, Milagros Tolón, que deja claro que la final se jugará en territorio español.
"La final tiene que ser en España y en esto está trabajando esta ministra", reconoce. Pero no ha querido ir más allá y decantarse por el Bernabéu o el Spotify Camp Nou. Milagros Tolón, seguidora confesa del Atlético de Madrid, no se ha querido posicionar sobre si la final se jugaría en Madrid o en Barcelona.
Marruecos y la FIFA unen puentes
Marruecos también quiere esta final y parece que hará todo lo posible para que así sea. El argumento principal es que el Estadio Hassan II tendrá una capacidad de 115.000 espectadores, siendo la más grande de cualquier Mundial. Además, será un recinto muy actual, con todas las novedades técnicas y tecnológicas. Pero el problema es que todavía está en construcción.
Lo que sí que tiene a favor Marruecos es su buena y mejorada relación con Gianni Infantino, el presidente de la FIFA. Ya se sabe que el congreso de los presidentes de las federaciones de fútbol de todo el mundo se celebrará el año que viene en territorio marroquí. Pero es que la FIFA también acaba de inaugurar una oficina en Rabat. Una decisión controvertida y que seguro tendrá intereses detrás. Además, se está hablando de dar el Mundial de Clubes de 2029 a Marruecos, un gesto que dice mucho de la FIFA. Y recordemos que el pasado Mundial de Clubes de 2025 se le dio a Estados Unidos y que la final del Mundial 2026 se disputará en territorio estadounidense. La polémica está servida.
