Ferran Torres ha recibido un golpe doble en el peor momento. Con España, Mikel Oyarzabal ha dejado prácticamente resuelta la batalla por el puesto de delantero centro después de marcar dos goles ante Arabia Saudí. Además, en el Barça, su futuro tampoco está completamente asegurado, porque termina contrato en 2027 y su nombre continúa apareciendo en conversaciones de mercado.
El valenciano entró al descanso en la goleada del Mundial, pero el partido ya había quedado condicionado por la actuación de Oyarzabal. El delantero de la Real Sociedad marcó un doblete, participó en el primer gol y confirmó que ofrece exactamente lo que Luis de la Fuente busca por su movilidad, trabajo en la presión, y capacidad para aparecer dentro del área.
Oyarzabal ha cerrado el debate en España
Ferran llegó al torneo con opciones de discutir la titularidad, pero la exhibición ante Arabia Saudí cambia por completo la jerarquía. Oyarzabal no solo aprovechó sus ocasiones, sino que ayudó a que Lamine Yamal y Pedri encontraran más y mejores espacios. Su lectura de los movimientos facilitó una versión mucho más vertical y peligrosa del ataque español.
A partir de ahora, Ferran queda como una alternativa para las segundas partes o para situaciones concretas. Puede actuar como delantero, extremo o segundo punta, pero no tiene una posición en la que sea la primera elección. Para recuperar el once necesitará que Oyarzabal baje su rendimiento, aparezca una lesión o De la Fuente decida rotar antes de las eliminatorias.
El Barça tampoco le garantiza un puesto
Su situación en el Barça presenta dudas parecidas. Hansi Flick valora su capacidad para marcar y su predisposición para aceptar distintos papeles, aunque la competencia ofensiva sigue creciendo. Lamine es intocable, Raphinha parte con ventaja y el club continúa estudiando nuevas incorporaciones para reforzar tanto la banda como la posición de delantero centro.
La realidad es que su renovación todavía no está cerrada, aunque el Barça ha empezado a estudiar su continuidad. Ferran quiere quedarse, pero también sabe que una buena oferta podría reabrir el debate sobre su traspaso. Si nada cambia, comenzará la próxima temporada como suplente y afrontará el resto del Mundial por detrás de Oyarzabal. Su espacio se ha reducido de golpe en los dos equipos donde esperaba más protagonismo. El delantero tendrá que aprovechar cada minuto, porque tanto Luis de la Fuente como Flick disponen de alternativas. Ya no le basta con cumplir: necesita volver a decidir partidos importantes de inmediato.
