El inicio de temporada en Fórmula 1 no está siendo sencillo para Fernando Alonso. El asturiano afronta el primer gran desafío del calendario en el Gran Premio de Australia con una preocupación que va más allá del rendimiento del monoplaza o de la velocidad a la que se pueda llegar a ir.

El problema principal del Aston Martin está en las fuertes vibraciones que genera el coche. Un defecto que no solo afecta a la velocidad o al control del monoplaza, sino que también puede tener consecuencias físicas para el piloto que no están pasando desapercibidas en el box de un Fernando Alonso que ya sabe a lo que se puede tener que exponer.

Las vibraciones se convierten en un riesgo físico real

Según se comenta dentro del equipo, las vibraciones del monoplaza son especialmente intensas cuando el coche rueda a alta velocidad. El fenómeno recuerda a los problemas de “porpoising” que ya aparecieron en otras temporadas de Fórmula 1. Para un piloto, soportar este tipo de vibraciones durante toda una carrera puede ser extremadamente exigente. El cuerpo recibe impactos constantes que se transmiten directamente al cuello, la espalda y las cervicales.

Fernando Alonso Aston Martin Bahrain
Fernando Alonso Aston Martin Bahrain

En el caso de Alonso, el riesgo no es menor. Completar una carrera completa en estas condiciones podría provocar molestias musculares importantes o incluso lesiones en la zona cervical. Y en este caso, los problemas, como no vienen de la aerodinámica, sino del motor, no hay solución que valga.

Un inicio de temporada lleno de dudas

Dentro del equipo existe preocupación por encontrar una solución rápida. El calendario de Fórmula 1 deja poco margen de reacción entre carreras y cada gran premio obliga a competir con lo que el coche puede ofrecer en ese momento. Alonso es consciente de la situación y sabe que subirse al monoplaza en estas condiciones implica asumir un riesgo físico añadido. Ahora habrá que ver si en el equipo inglés apuestan por arriesgar en todos los sentidos o buscan una alternativa menos agresiva para coche y piloto.

El problema de motor del Aston Martin se ha convertido así en una prioridad para los ingenieros. Si las vibraciones no se corrigen pronto, no solo afectarán al rendimiento del coche, sino también a la salud de un piloto que deberá soportar fuerzas extremas durante cada vuelta del campeonato.