Cargando...

Fernando Alonso empieza a mirar a Aston Martin con una preocupación que va mucho más allá de los resultados. El asturiano lleva meses sufriendo con un coche que no solo no le permite competir por objetivos importantes, sino que también le empieza a pasar factura a nivel físico. Las vibraciones del monoplaza se han convertido en un problema constante y el piloto ya no lo interpreta solo como una cuestión de rendimiento, sino como una amenaza directa para su salud y para la duración de su carrera.

Y es que, según informó MARCA, Alonso lleva tiempo utilizando un asiento especial con un sistema de cojines lumbares hinchables para proteger su espalda. No se trata de una simple comodidad ni de un capricho del asturiano. Es una solución pensada para reducir el impacto de unas vibraciones que, carrera tras carrera, pueden acabar dañando una zona especialmente delicada para cualquier piloto.

El asiento especial confirma el problema

La realidad es que cuando un piloto de la experiencia de Alonso necesita adaptar de forma tan concreta su asiento, es porque el problema está ahí y no es nada menor. El asturiano conoce perfectamente su cuerpo y sabe que una temporada entera soportando impactos, rebotes y vibraciones puede dejar consecuencias a largo plazo.

Fernando Alonso pensativo / Foto: Europa Press

De este modo, el sistema de cojines lumbares aparece como una especie de protección de emergencia. Ayuda a reducir molestias, pero también deja en evidencia que el Aston Martin no está ofreciendo las condiciones que debería para un piloto que ya ha sufrido demasiado durante los últimos meses. Además, el problema llega en un momento especialmente frustrante. Alonso no está peleando podios ni victorias. Está soportando físicamente un coche que tampoco le devuelve resultados en pista.

Aston Martin empieza a desgastar algo más que la paciencia

Lo que más preocupa al entorno del piloto es que esta situación pueda acortar su carrera. Alonso sigue teniendo talento, hambre y capacidad para competir, pero ningún piloto puede sostener indefinidamente un coche que le castiga físicamente cada fin de semana. El asturiano ha aceptado muchas cosas en Aston Martin como falta de ritmo, promesas incumplidas y mejoras que no llegan. Pero cuando el problema empieza a tocar la salud, el tema cambia por completo.

Así pues, el asiento hinchable de Fernando Alonso, que falló en Canadá, se ha convertido en algo más que una curiosidad técnica. Es la prueba de que el piloto está intentando protegerse de un coche que no solo le aleja de ganar, sino que también puede estar minando poco a poco su resistencia física. Y eso, para Fernando, ya empieza a ser inaceptable.