La temporada del Real Madrid ha dejado demasiados problemas dentro y fuera del campo. El equipo ha terminado el curso lejos de lo esperado y el vestuario ha vivido momentos de muchísima tensión, desgaste y dudas. Ahora, en el club esperan las próximas elecciones anticipadas por Florentino Pérez, aunque en Valdebebas dan prácticamente por segura su continuidad. Y con ella, la llegada de José Mourinho al banquillo blanco.
El técnico portugués ya trabaja en la sombra en la planificación deportiva del próximo curso. Mourinho quiere construir un equipo mucho más competitivo, más agresivo, más sólido mentalmente y mucho más fiable en los partidos importantes. Pero antes de pensar únicamente en fichajes, también deberá resolver varios conflictos internos que han debilitado muchísimo al grupo durante esta temporada. Uno de los más importantes afecta directamente a Federico Valverde y Aurélien Tchouaméni.
Mourinho, convencido de recuperar la paz entre Valverde y Tchouaméni
Hace apenas unas semanas ambos protagonizaron un fuerte enfrentamiento durante un entrenamiento en Valdebebas. La situación fue tan seria que el club terminó imponiendo una multa cercana a los 500.000 euros a cada futbolista. El incidente dejó muy tocado el ambiente interno del vestuario. Especialmente porque el Madrid llevaba meses acumulando malos resultados, frustración y demasiados conflictos silenciosos entre jugadores importantes.
Sin embargo, según afirman desde Defensa Central, Mourinho cree que todavía hay solución. Según diversas informaciones cercanas al club, el portugués considera que Fede Valverde sigue siendo un futbolista absolutamente fundamental, uno de los jugadores más importantes del futuro del equipo. Piensa que su liderazgo es recuperable y que todavía puede convertirse en una de las grandes referencias del nuevo proyecto blanco. Por eso quiere hablar personalmente con el uruguayo nada más asumir oficialmente el cargo.
Valverde y Tchouaméni quieren volver a empezar
Valverde, por su parte, también desea pasar página. El centrocampista entiende que esta temporada ha sido muy complicada y sabe que ha cometido errores. Pero considera que todavía puede recuperar su mejor versión con la confianza adecuada. Especialmente bajo las órdenes de un entrenador como Mourinho, que siempre ha valorado perfiles intensos, físicos, solidarios y competitivos como el suyo. El uruguayo quiere una segunda oportunidad, volver a sentirse importante y recuperar su mejor nivel.
Con Aurélien Tchouaméni ocurre algo parecido. Mourinho considera que el francés debe convertirse en el gran pivote defensivo del equipo durante los próximos años. Cree que tiene condiciones perfectas para liderar el centro del campo blanco. Potencia, físico, recorrido y capacidad táctica. Por eso el técnico portugués insiste en reconstruir la relación entre ambos futbolistas antes de empezar la temporada. La idea es que Valverde y Tchouaméni formen parte de la nueva columna vertebral del Madrid.
