Tarde dramática para el Espanyol en Sevilla (2-1). Por momentos, ha parecido que podía ser la oportunidad de revivir por fin gracias al gol de Dolan que ha estrenado el marcador, pero el conjunto de Manolo González ha vuelto a desconectar en unos últimos minutos trágicos. Primero, ha encajado un golazo Andrés Castrín en el minuto 82, mientras que la derrota ha llegado en el tiempo de descuento cuando Akor Adams ha desatado la locura del Sánchez-Pizjuán con un disparo desde la frontal que puede suponer un antes y un después en la lucha por el descenso. Ahora los pericos se quedan con tan solo 39 puntos, a solo dos del descenso. Y lo más preocupante de todo, con una dinámica que no vislumbra un buen futuro para los barceloneses. Tendrán que remar con fuerza para quedarse en Primera.
45 minutos de puro desgaste
El Sánchez-Pizjuán, un estadio más habituado a vivir grandes noches europeas que tardes de sufrimiento para evitar el descenso, hoy se ha engalanado para acoger una auténtica final por la permanencia. El Espanyol sabía que en un ambiente así siempre todo es más complicado, pero que, a la misma vez, una victoria podía ser decisiva para alejarse de la zona roja. Todo el mundo esperaba con ansia el inicio del duelo, con mucho más que tres puntos en juego, pero unos problemas en el VAR han obligado a retrasar el pitido inicial durante unos minutos que para ambas aficiones han parecido una eternidad. Una vez solucionada la incidencia, el enfrentamiento ha comenzado con la intensidad que se presuponía.
Como era de esperar, ambos equipos no se han guardado nada. Eso sí, el equipo que ha empezado con un extra más ha sido el Sevilla. Espoleado por una afición que no ha parado de animar en ningún momento, tampoco durante los minutos de incertidumbre antes del inicio, el conjunto local no ha tardado en intimidar con una rápida acción dentro del área que ha acabado con una parada salvadora de Dmitrovic, uno de los pocos jugadores que se ha salvado en esta eterna racha de derrotados. La intervención del portero balcánico ha dado alas a un conjunto perico que ha ido creciendo de forma progresiva.
Porque el Espanyol había hecho lo más complicado: aguantar el empuje del Sevilla en los primeros 15 minutos. Una vez superada esta fase de dominio local, el equipo de Manolo ha mostrado más personalidad, atreviéndose a discutir la posesión del balón durante algunos minutos e incluso acercándose a la portería de Vlachodimos. De hecho, la ocasión más clara de la primera parte ha sido para Edu Expósito. El centrocampista catalán ha conseguido sorprender la defensa andaluza con una llegada desde segunda línea, marca de la casa, pero a pesar de que el disparo tampoco ha sido malo, no ha podido superar al portero griego.
El Espanyol deja escapar una nueva oportunidad de oro...
Ambos equipos tenían más miedo de perder que ganas de ganar. Y esto ha propiciado unos primeros 45 minutos cargados de tensión. Mucha intensidad, muchas disputas, pero poco fútbol. Es completamente normal en un partido de estas características. La segunda parte ha comenzado igual que la primera, pero con un único cambio que ha estado a escasos centímetros de ser decisivo: Isaac Romero se ha quedado en el banquillo y Alexis Sánchez ha entrado en su lugar. El futbolista chileno ha necesitado solo dos minutos para ver portería; sin embargo, el gol ha sido invalidado después de una larga revisión por un fuera de juego milimétrico.
El exdelantero del Barça ha entrado como si sus 37 años no pesaran, demostrando que tiene una jerarquía superior a la del resto de 21 futbolistas sobre el terreno de juego. Sin embargo, cuando el Sevilla parecía ser el amo y señor del enfrentamiento, una jugada aislada del Espanyol se ha convertido en el primer tanto, obra de un Dolan que no se ha puesto nervioso dentro del área para aprovechar un centro de Roberto. Este gol sí que ha subido al marcador, dejando el Sánchez-Pizjuán helado por primera vez en toda la tarde.
... y se acerca aún más al precipicio del descenso
La cosa no se podía haber puesto mejor para el Espanyol. Sin embargo, tal como ha pasado a lo largo de estos últimos meses, de nuevo no ha sabido mantener la ventaja para llevarse los tres puntos. Se ha quedado a menos de 10 minutos. Lo peor de todo es que el Sevilla, cargado de nervios, no mostraba ningún síntoma de poder igualar el enfrentamiento. Pero en una jugada totalmente aislada, el futbolista de la cantera Andrés Castrín se ha vestido de héroe para superar a Dmitrovic después de una espectacular jugada individual.
Después del gol del Sevilla, el Espanyol se ha quedado sin capacidad de reacción. Por momentos, parecía que el empate podía ser incluso bueno, ya que le permitía llegar a los 40 puntos. Pero la tarde ha terminado de ser dramática para los catalanes cuando, en el tiempo de descuento, Akor Adams ha fusilado desde la frontal del área a un Dmitrovic que no ha podido evitar una derrota que deja a los pericos heridos de muerte. Por su parte, el Sánchez-Pizjuán ha celebrado la remontada como un título.
