El Paris Saint-Germain ha dado un paso adelante en el mercado y tiene claro cuánto le costaría arrebatarle a Hansi Flick uno de sus grandes objetivos en esta ventana de verano. En este sentido, el club francés ya ha puesto sobre la mesa una cifra que marca distancias con cualquier otro competidor con intención de llevarse a la araña.

Y es que, según las informaciones ofrecidas por el Chiringuito, el PSG ha iniciado conversaciones con el Atlético de Madrid para avanzar en el fichaje de Julián Álvarez, uno de los delanteros más cotizados del momento y también en la agenda de un Barça que hace meses que suspira por el goleador argentino del Atleti.

Un precio que rompe el mercado

La realidad es que en esas primeras conversaciones ha aparecido una cifra clara y especialmente elevada. Y es que hablamos de la friolera de 150 millones de euros. Un montante que podría incluir tanto dinero como jugadores dentro de la operación. De este modo, el PSG demuestra su capacidad para afrontar fichajes de máximo nivel sin demasiadas limitaciones económicas. Algo que ha venido siendo muy habitual.

Julián Álvarez Atlético de Madrid

De esta forma, la estrategia del club parisino pasa por adelantarse al Barça y cerrar cuanto antes a un delantero que consideran prioritario para reforzar su ataque. Además, la implicación directa de Luis Enrique refuerza la operación, ya que el técnico habría señalado la necesidad de incorporar un perfil de estas características para acabar de apuntalar un ataque al que solo le faltaba este goleador para ser el mejor de Europa.

El Barça, fuera de la pelea si piden estas cifras

La realidad es que el Barça no puede competir en esas cifras. Por mucho que Flick quiera reforzar el ataque con un jugador de primer nivel como Julián, el contexto económico limita cualquier movimiento de ese calibre. De este modo, el club azulgrana se podría ver obligado a explorar alternativas más accesibles en el mercado. Y es que la operación deja claro el escenario actual, porque mientras algunos clubes pueden lanzar ofertas de 150 millones, otros deben ajustar cada decisión al milímetro.

Además, este tipo de movimientos condiciona el resto del mercado, elevando precios y reduciendo opciones. En definitiva, el PSG ya conoce el precio del jugador que quiere y está dispuesto a pagarlo. El Barça, en cambio, queda fuera de la carrera. Un movimiento que vuelve a evidenciar la diferencia económica entre ambos proyectos y que puede marcar el rumbo del mercado en las próximas semanas.