Durante los últimos días, de nuevo había cobrado fuerza el rumor que situaba a Alejandro Grimaldo en la órbita del Barça. No es la primera vez que se especula con esta posibilidad, que otra vez había vuelto a aparecer sobre la mesa, debido al irregular rendimiento que Alejandro Balde ha mostrado esta campaña, y a sus problemas físicos. Esto ha obligado a Joan Laporta y a Deco a tener que plantearse la incorporación de un nuevo lateral izquierdo.
Porque Gerard Martín ha sido reconvertido al eje de la retaguardia, donde ha mostrado su mejor versión, mientras que Joao Cancelo, que ha sido el elegido para ocupar la banda y sustituir al ‘3’, tiene un futuro incierto. Ha firmado muy buenas actuaciones desde que regresó al Spotify Camp Nou, pero hay que recordar que el acuerdo con el Al-Hilal para su cesión finaliza el 30 de junio, y no tienen claro que merezca la pena hacer una inversión para retenerlo, considerando su avanzada edad, pues pronto cumplirá los 32 años.

Y de todas las alternativas que controlan para esa demarcación, la del crack del Bayer Leverkusen es una de las que resultaban más convincentes. Para empezar, por la experiencia que acumula en la élite, y por el sensacional nivel que ha exhibido desde que llegó a la Bundesliga, que le han hecho ser considerado como uno de los mejores del planeta. Además, también es un fijo para Luis de la Fuente en ‘La Roja’, donde conquistó la Eurocopa en 2024, y tiene garantizada una plaza para el Mundial de 2026.
Grimaldo también juega con la ventaja de haberse formado en la Masía, si bien se marchó antes de debutar con el primer equipo, para poner rumbo al Benfica. Y estaba muy seducido con la posibilidad de poder cumplir su sueño de jugar con el Barça, motivo por el cual estaba dispuesto a rechazar el resto de ofertas, y hacer un esfuerzo para vestir de azulgrana, y ponerse a las órdenes de Hans-Dieter Flick. Pero han aparecido muchas dudas.
Porque, como han filtrado en el diario ‘Mundo Deportivo’, al técnico alemán no le acaba de convencer el ex del Benfica y del Valencia, por sus desajustes defensivos, y es que prefiere actuar como carrilero antes que como lateral.
Grimaldo dejó el Barça por la puerta de atrás
Otro motivo más por el cual existen dudas en el Barça es por los escándalos extradeportivos que protagonizó Grimaldo, poco antes de abandonar la entidad, teniendo una fuerte pelea con el entrenador en ese momento, Luis Enrique.
Esto ha provocado que Laporta y Deco dejen este fichaje en la nevera, a pesar del asumible coste que tendría, de unos 20 millones de euros.