Ferran Torres empieza a perder la paciencia en el Barça. El delantero de Foios, que está firmando una de sus temporadas más interesantes desde que llegó al club, no entiende que en las grandes citas lo dejen el el banquillo. El valenciano está harto de escuchar que rendimiento es muy bueno y que su actitud es todavía mejor, pero eso no le está garantizando continuidad cuando llegan los partidos importantes de verdad.
La gota que ha colmado el vaso ha sido la final de la Supercopa de España. Ferran venía de jugar bien en la semifinal y de demostrar que puede ser decisivo en este tipo de citas. Sin embargo, Hansi Flick volvió a apostar por Robert Lewandowski desde el inicio, relegando al valenciano al banquillo en un encuentro de máxima exigencia.
Flick no le da galones en los grandes partidos
Es cierto que Lewandowski respondió con un gol importante, pero eso no cambia la percepción de Ferran. El delantero siente que, pase lo que pase, Flick sigue confiando antes en el polaco cuando llegan los partidos clave. Para él, es una señal de que el técnico todavía no le ve como una referencia en el proyecto, por mucho que su rendimiento diga lo contrario en noches de menos focos.

En el vestuario saben que Ferran está entre los jugadores más en forma del equipo esta temporada. Aporta todo lo que se le pide, desde gol hasta trabajo defensivo. Por eso, su suplencia en las grandes noches empieza a generar incomodidad. Ferran no quiere ser un jugador de rotación ni un recurso secundario, quiere sentirse importante de verdad porque cree que se lo merece.
El Barça no descarta una venta millonaria
Ante este escenario, el Barça ya contempla una posible salida en verano. En el club consideran que Ferran tiene mercado y que una oferta cercana a los 60 millones de euros sería difícil de rechazar. La situación económica obliga a tomar decisiones y una venta de este calibre permitiría liberar masa salarial y reforzar otras posiciones clave. Desde el entorno del jugador no descartarían un cambio de aires si la situación no mejora. Ferran quiere protagonismo algo que siente que no está teniendo cuando llegan las citas grandes.
Así pues, el verano se presenta movido. Si llegara una oferta de 60 millones por Ferran, el Barça que no cerraría la puerta a negociar con ningún club. El adiós de Ferran Torres en julio ya no es una locura, sino una posibilidad algo más real.