Víctor Muñoz se ha convertido en una de las grandes decepciones de la convocatoria de Luis de la Fuente para el Mundial. El extremo llegó con problemas físicos, todavía no ha podido competir y ha sufrido una nueva dolencia que va a complicar su presencia en los próximos partidos. El seleccionador esperaba utilizarlo como alternativa en banda, pero el torneo avanza y sigue sin estar disponible.
Su ausencia pesa más después del empate contra Cabo Verde y de las dudas sobre el estado física que rodean a Nico Williams y Lamine Yamal. España necesita velocidad, desborde y futbolistas capaces de romper defensas cerradas. Víctor Muñoz había sido elegido precisamente para ofrecer esas soluciones, aunque ahora existe el temor de que termine la fase de grupos sin disputar un solo minuto.
Los problemas físicos han cambiado toda la planificación
De la Fuente confiaba en que Víctor pudiera incorporarse progresivamente y ganar protagonismo durante el campeonato. Sin embargo, la nueva molestia ha retrasado todavía más su regreso y obliga al cuerpo técnico a rehacer los planes. El ya futbolista del Liverpool necesita completar varios entrenamientos sin dolor antes de recibir minutos, porque una recaída podría dejarlo fuera definitivamente.

La situación ha reabierto el debate sobre la convocatoria de Ansu Fati. El atacante terminó la temporada ofreciendo una versión más que convincente y tenía argumentos de sobra como para estar entre los elegidos. De la Fuente prefirió otros perfiles, entre ellos Víctor Muñoz, pero ahora puede lamentar no haber llevado a un jugador disponible y acostumbrado a ocupar ambas bandas.
Ansu Fati habría ofrecido una alternativa inmediata
Ansu tampoco tenía garantizado un papel importante, pero habría llegado para aportar gol y capacidad para jugar cerca del área. España dispone de varios atacantes, aunque pocos ofrecen su facilidad para finalizar desde la izquierda. Ante rivales encerrados, su movilidad y su disparo podrían haber dado una solución diferente a la posesión lenta mostrada en el estreno.
La realidad es que De la Fuente no ha reconocido públicamente estar arrepentido, pero la lesión de Víctor convierte esa decisión en una de las más discutidas. El joven extremo fue convocado como una apuesta de futuro y apenas puede entrenarse, mientras Ansu observa el Mundial desde fuera. Si Muñoz no logra recuperarse pronto, será difícil evitar la sensación de que España ocupó una plaza con un jugador que no estaba preparado para competir desde el comienzo del Mundial.