El nombre de Eric Garcia lleva mucho tiempo encima de la mesa del PSG, un club que siempre ha tenido especial fijación por los jugadores del Barça. Y no lo está para llegar como una opción secundaria. Luis Enrique lo ha pedido expresamente. El técnico asturiano considera que su perfil encaja a la perfección en la idea que quiere consolidar en París y la cifra que se maneja ronda los 60 millones de euros.

No es una petición improvisada ni fuera de órbita. Luis Enrique valora en Eric algo que no abunda en el mercado como lo es la versatilidad y comprensión táctica. Puede actuar como central en línea de cuatro, como lateral e incluso como pivote en casos en los que el equipo requiera de un refuerzo en esas demarcaciones. Esa capacidad de adaptación es oro para un entrenador como Luis Enrique al que le gusta buscar todo tipo de matices a su juego.

Un perfil que encaja en el modelo instaurado en París

En el Barça, Eric ha ido creciendo en responsabilidad, pero sigue sin tener el cartel mediático de otros nombres que no están rindiendo a un nivel tan alto. Sin embargo, en el análisis del PSG se valora su fiabilidad con balón, su disciplina táctica y su experiencia pese a su juventud. Luis Enrique lo conoce bien de la selección española y entiende que puede ser una pieza estructural en su equipo, no un simple recambio.

Luis Enrique PSG

La cifra de 60 millones no es casual. En París asumen que, para sacar a un futbolista importante del Barça, hace falta una propuesta fuerte para convencer a los culés. Además, el club francés, al que nunca le faltará el dinero, es consciente de que puede poner la cifra que sea necearia para sacar al jugador del Camp Nou.

Decisión estratégica en el Barça

En el entorno azulgrana no se descarta ninguna operación si la oferta es elevada. El Barça hace años que necesita equilibrar cuentas y reforzar otras zonas del campo. Sin embargo, perder a un jugador tan polivalente y en pleno crecimiento no es una decisión sencilla para la dirección deportiva culé.

Eric es consciente del interés y también de lo que supondría dar el salto a un proyecto donde el entrenador lo considera prioritario. No es lo mismo ser uno más que ser una petición directa del técnico de turno. Así pues, ahora la pelota está en el tejado de los clubes. Si el PSG formaliza la oferta, el verano puede abrir un escenario inesperado en el Camp Nou.